Capítulo 4 4
EMMA
Bajé las escaleras mirando mi reloj ya tenía la hora exacta para ir a trabajar hoy arreglaría la oficina de mi padre, ayer mi padre llamo diciendo que vendría mañana al mediodía. Mire a mi madre que estaba leyendo un libro de medicina.
— Hola mamá — saludé.
— Oh hola cariño — me sonrió tiernamente.
Amo a esta mujer.
Me adentré al comedor y tome unas manzanas, llevaba un vestido azul oscuro mis tacones altos mi cabello suelto tome mi cartera.
— Adiós mamá — me despedí y ella sonrió para mover su mano en forma de despido.
Me monte en mi auto y maneje rápido y lo que no contaba era con que me quedara en atascada en el maldito tráfico. Joder miro la hora de mi móvil y dios es demaciado tarde. 9:45 a.m tengo que pasar por Clarise para que me ayude a organizar algunos documentos de la oficina de mi padre, solté un suspiro de resignación de quedarme atascada en este maldito tráfico.
Escuchaba los malditos claxon suspiré y cuando iba a prender la radio los autos manejaban suspiré aliviada. Y maneje rápido necesito llegar rápido a la oficina rápido.
Mire que había llegado y bajé del auto saludé a Brian una chica hermosa, suspiré cuando entre al elevador mire el reloj de mi muñeca marcando 9:56 a.m. entre a mi oficina tire mi cartera al sofá y mire que había unos chocolates en un envoltorio llamativo otra vez.
Hace algunos días Dominic me había estado enviando regalos pero los rechazaba pero estos son chocolates como los otros pero a cambio de esto son mi favorito. Maldito sabe que no puedo dárselo a nadie.
Metí uno a mi boca y su sabor me invadió, que exquisito.
Me senté en mi silla y tome otro chocolate. Me levanté y salí de mi oficina.
— Vera saldré unos momentos — dije y ella asintió volviendo a su vista al ordenador.
Me monte en el auto. Maneje rápido mientras el aire golpeaba mi cara hoy hacia tanto calor y a la vez frío. Llegue al elevador y me adentré estaba apunto de entrar al elevador cuando sentí un tirón en mi cintura.
— Hola Emma — rodeo los ojos al oír esa maldita voz.
— ¿Qué quieres Nolan Potter? — lo mire.
— Quiero que tengamos una noche solo tú y yo — me reí amargamente .
— ¿Eres idiota o que? — pregunté y el miro a otro lado.
Lo admito es un hombre guapo pero malo a la hora del sexo.
Lo que sucedió fue que fui a un hotel acompañada por el íbamos a tener sexo era la primera vez que tendríamos después de mucho coqueteo en el bar. Estábamos apunto de tener sexo cuando me dijo que no podía tener sexo porque me dijo que no se le paró. Jamás en mi vida me sentí tan humillada como esa maldita noche, no pude tener sexo porque no se le paró el pene y jamás lo volví haber ni conteste sus llamadas.
— No he podido estar con otra mujeres porque me pasa lo mismo — susurró.
— Ese no es mi problema nosotros jamás tuvimos algo — dije entre dientes para adentrarme al elevador y para no ver su estúpida cara.
Toque la puerta del departamento de Clarise cuando ella abrió mire que traía una sudadera y un pantalón blanco le sonreí y me adentré para tomar una manzana.
— Lista perra — susurré y ella río.
— Si vamos candente — dijo divertida.
Salimos del departamento moví mis caderas, ¿Si me gusta llamar la atención? Si solo un poco nada más, mis tacones se oían cada vez más por los pasillos del edificio. Muchos hombres se me quedaban viendo no tengo problema de que se enamoren de mi.
Me subí al auto y maneje rápido seguida de Clarise. Habíamos llegado al gran edificio de la familia O'brien. Caminamos y saludamos a recepción.
— Emma ese hombre no te deja de ver — me susurró cuando nos subimos al elevador y el idiota de Dominic se subió mirándome coqueto.
— El es Dominic Cooper Purcell con el que me acosté — murmuré desinteresada.
Miraba el número que subía el ascenso cuando sentí una mano en mi cintura mire que era Dominic trate de alejarlo pero era más fuerte hasta que sentí que me azotó mi trasero tan fuerte que resonó me quedé estática que vergüenza. Sentí la furia recorrer por mis venas levanté mi mano y le di una bofetada haciendo que su cara quedará volteada.
— ¡Dominic estás si que no te la paso! — grité furiosa.
— Pero si nena si bien te encanta que te azote cuando tenemos sexo — sentí mis mejillas arder maldito.
Mire de reojo a Clarise que abanicaba con su mano su cara y Dominic me miraba con diversión.
— Juro que me las pagarás Dominic Cooper Purcell — dije furiosa para escuchar la estruendosa risa de Dominic.
— ¿Emma el es Dominic?— pregunto Clarise y asentí.
— ¡Si ese maldito cabrón es Dominic! — grité y ella río — Serás desgraciada.
Me adentré a mi oficina y solté un grité furiosa maldito juro que me las pagarás Dominic.
— Solo los ordenadores por alfabeto y grapas — ella asintió y siguió lo suyo.
Cuando Clarise y yo entramos a su casa mire una imagen comprometedora.
solté una fuerte carcajada Los padres de Clarise se separaron de su posición, la mamá de Clarise estaba sentada en el regazo de César besandose muy apasionada.
— ¡Wao! Señora Nancy Healey que sorpresa — dije.
Se escucha la puerta de la cosina sale Gina con una tarta de manzana.
— ¿Qué pasa? — pregunta desorientada por mi risa parece que no ha notado mi presencia.
— ¿Señora Gina Healey no saluda? — pregunte a esa condenada vieja ella me miro sorprendida.
— ¡Oh! Emma querida cuánto tiempo a pasado mira que hermosa estás ya no tienes esos granitos ni los brackets —dijo Gina con diversión — Pero qué hermoso cabello con un buen corte se miraría perfecto — finalizó.
— Abuela Gina pero que cosas dices yo pasé mi adolescencia y ahora soy toda una mujer — dije
— Querida pero si eres hermosa junto con mi nieta son unas grandes mujeres — mirándonos con amor — Y dime Emma algún pretendiente o algo de Clarise que ella no lo quiere contar.
sonreí maliciosa.
— No a Clarise bueno sólo un pretendiente pero ya y a mi nadie — me daba risa ver a César celoso por su hija.
— No me digas mentira Emma a ti te gusta un tal como se llama a ya Dominic Cooper Purcell — dijo inocente ganandose una fulminante mirada de parte mía.
— ¡Qué! — grita Gina con emoción.
Las dos nos miramos con preocupación ya que Gina exagera todo y cuando digo todo es todo. Después de una charla con Gina de: si es guapo, es lindo,cuerpo fornido solo que en es punto gritamos ella y yo un No.
Nos adentramos al comedor la mama de Claris hizo un rico almuerzo chile con carne,me gusta comimos entre risa.
— ¿Emma no has pensado en formar una familia? — pregunto Gina estábamos en el jardín mirando el cielo azulado con mi has estrellas la luna brillaba en su punto que alumbraba.
— No abuela Gina solo quiero disfrutar de mi juventud — respondí para beber mi vaso de agua.
— ¿Y tener un bebé? — me reí y negué.
¿Formar una familia? No es lo mío, quiero vivir la vida hasta donde pueda, no quiero tener ataduras quiero ser libre. No quiero a un hombre a mi lado que se ha importante solo quiero estar sola.
— No un bebé no está en mis planes — afirme.
— ¿Y qué es lo que está en tus planes Emma? — me preguntó.
— Vivir mi soltería sin ningún hombre a mi lado — dije.
— Disfrútala la vida es corta querida — asentí y me despedí tengo que llegar al hotel Wolfgang para una noche de relajación.
Me monte en mi auto y maneje rápido hacia mi casa, llegue y abrí la puerta todo estaba a oscura escuche una música clásica sonar sonreí sabiendo que era mi madre. La música era de amor a pesar de ser música clásica es hermosa Waiting for a girl like you de Foreigner una música muy hermosa que me relaja desde niña la oía, siempre miraba a mis padres cantarla y bailarla abrazados mi padre le susurraba algo a mi madre que jamás oí. Esos tiempos.
Subí las escaleras y mire la habitación de mis padres entre abierta me acerque y mire a mi madre sentada en la cama leyendo su libro y oyendo la canción tarareando la, sonreí mi madre es la mujer más buena de todo.
Llegue a mi habitación y me metí a mi armario busque mi ropa interior sexy, salí de mi habitación tiene ni cartera y dejé mi cabello suelto. Mi vestido es escotado muy hermoso. Camine a la habitación de mi madre y toque levemente la puerta.
— ¿Qué sucede cariño? — pregunto mi madre para abrirme la puerta.
— Mamá llegaré noche así que ni te preocupes de nada — ella asintió y me acerque a ella bese delicadamente su mejilla.
— Cuídate si — asentí y bajé las escaleras lentamente.
Mi mente no dejaba de repetir las palabras de Gina.
¿No piensas formar una familia?.
No estoy lista para estar con un solo hombre. Quiero enamorarme de un hombre que me haga suspirar pero no ha llegado el indicado sólo unos imbéciles.
Subí a mi auto y maneje hacia el hotel Wolfgang. Hoy será una noche de relajación.
