Capítulo 2 2
DOMINIC
Me despierto en una cama que no es la mía, miro el lugar y las imágenes llegan a mi mente donde por fin tuve entre mis brazos a esa pelirroja sexy.
Sonreí y me levanté de la cama mire toda la habitación esta hecha un desastre sonreí y busque mi boxer junto con toda mi ropa, tome mi saco y una nota cayó de el la tomé en mis manos.
Gracias por el mejor sexo Atte: Emma O'brien.
Sonreí divertido guarde la nota en mi bolsillo de atrás salgo de la habitación y camino al ascensor miro que las mujeres me ven.
Subo en mi auto y manejo a la casa de mi madre se ¿Preguntarán por qué vivo con mi madre? Mi madre está sola mi única hermana está haciendo negocios en Nebraska y ella vive en otro lugar. Jamás me ha gustado dejar que mi madre viva sola. Tengo mi propio departamento voy los fines de semana nada más.
Los recuerdos no abandona mi mente donde tenía a esa pelirroja sexy en cuatro donde azotaba ese culo dios de solo pensarlo.
Mi nombre es Dominic Cooper Purcell tengo veintiocho años, me detengo en la casa de mi madre Rebecca Purcell una rubia de ojos azules muy hermosa junto a mi hermana Callie esa rubia.
Mi padre murió hace cinco años me hice cargo de su empresa, suspiré y abrí la puerta la cerré camine a la sala y mire a mi madre leyendo su libro. Levanta la vista y me mira con su ceño fruncido.
— ¿Dónde estuviste toda la noche Dominic? — me preguntó fijamente — Sabes los preocupada que estaba — demandó para caminar a la cosina, la seguí dios me espera una tarde larga.
— Mamá basta — la calle y ella dejó su vaso de agua — Ya no soy un niño pequeño — ella sonrió y me acarició mi barba de unas semanas.
— Siempre serás ese niño que por las noche buscaba dormir con su madre siempre serás mi bebé Dominic — me inquirió para dejarme solo en la cosina.
Sonreí y camine hacia las escaleras llegó a mi habitación dejo mi saco en la cama me tiró y sonrió. Por dios he deseado estar con Emma O'brien todos dicen que es una diosa otros no pero ayer me demostró que es una bomba caliente ver ese cabello rojo desordenado sus mejillas rojas, sus labios esos labios rojos finos sus hermoso ojos azules la hace ver sexy una pelirroja candente.
He deseado muchas veces a Emma pero lo de ayer no me basta quiero su cuerpo bajo el mío. Recuerdo muy bien como la conocí fue en la calle estaba hablando por teléfono con mi hermana y de pronto una chica me besó me quedé estático al sentir sus suaves labios.
Cuándo nos separamos ella me dijo que fue un error porque unos hombres la venían siguiendo y esos me volvió adicto a sus labios pero ayer pude saciar mis ansias esas ganas de hacer mía a esa pelirroja sexy.
— Cariño ya está el almuerzo — mire a mi madre que me habla desde el umbral de la habitación.
— Claro madre ya bajaré — ella asintió y salió de mi habitación.
Me cambió de ropa por una más cómoda. Bajé y mire a mi madre allí en el comedor esperando a que me siente.
— ¿Cómo te fue ayer? — pregunto mi madre comiendo.
— Me fue bien hice negociaciones con los de la empresa de la familia O'brien — dije para mirarla.
— Tu hermana llamo dice que vendrá mañana — me informó para sonreírme.
— Que bien — lo único que dije.
— ¿No te alegra? — pregunto.
— Claro que me alegra solo estoy cansado — dije ella asintió.
— Hijo cuando formarás una familia — solté un suspiro.
— Mamá no empieces sabes que estoy muy joven — dije ella asintió.
— Tan joven tienes veintiocho años Dominic mucho a tu edad ya tienen hijos — joder paciencia Dominic.
— Mamá basta son ellos yo no quiero todavía quiero disfrutar de mi juventud — ella asintió y comimos en silencio.
Entro a mi departamento tiró las llaves al sofá me dejó caer en el prendo la televisión miro los programas nada interesante. Dejo mi mente en blanco necesito relajarme tengo que pensar en otra cosa no en esa pelirroja sexy. Sonreí y me levanté del sofá camine a la cosina abro la alacena tomo unas de mi mejores botellas de vino un bolgheri sassicaia vino italiano con la variedad del cabernet sauvignon y cabernet franc. A este vino lo consideran uno de los mejores vinos de primera categoría como el burdeos, su sabor no cambia si lo guarda.
Tome una copa y la llene de vino bebí el primer sorbe y es un poco ácido y dulce a la vez. Me siento en el taburete mientras bebo de mi copa, mi mente no deja de mandarme esas eróticas imágenes de Emma montando me carajo.
Escuche una voz muy parecida a la de Emma creo que el vino ya me está afectando. Me acercó a la puerta y miró que está ahí la pelirroja sexy despidiéndose de una chica rubia. Parecen ser amigas. Ella se da la vuelta y me mira su mirada se enciende.
Mire su vestimenta y carajo llevaba una falda apretada donde marca su trasero, una camisa negra pegada al cuerpo marcando sus senos, ella camina coqueta y sonreí sentí un tirón en mi pantalón.
— Hola Dominic — saludo con una radiante sonrisa mostrando sus perfectos dientes.
— Hola Emma — saludé ella se mordió el labio y se acercó a mí.
— ¿Puedo pasar? — asentí y ella entró mire sus piernas sin ningún descaro, observó su goloso trasero redondo y firme me mordí el labio de solo imaginarme la en mi cama ahora gimiendo.
— ¿Cómo estás? — pregunté para sentarme en el taburete ella hizo lo mismo y se sirvió un poco de vino.
— Estoy muy bien, un vino delicioso — susurró para beber el último trago.
— Lo sé — susurré para ponerme detrás de ella y besarla su blanco y delicioso cuello, ella se tenso.
— Detente hoy no tengo ganas de follar — dijo para tomar más vino. Ignore lo que había dicho y bese su cuello aparte un poco de su cabello lo olí y huele delicioso a chocolate inhaló con fuerza.
— Vamos pelirroja — susurré en su oído para morder lo ella se estremeció y apretó sus dedos al sentir mi erección en su espalda.
— Rayos — susurró para darse la vuelta y mirarme fijamente sus ojos azules — No — afirmó me que estático es la primera vez, que me dicen no.
— Vamos Emma se que lo quieres — susurré para apretar su seno izquierdo muerde su labio inferior para echar su cabeza hacia atrás.
— No — volvió a afirmar para empujarme y tomar sus cosas antes de que ella cruzará la puerta apreté ese tentado culo.
Carajo, ella volteo y me miro molesta de tan solo ver su trasero me empalmó carajo.
— Vamos Emma — susurré para pegarla a mi pecho ella me miro furiosa.
— No Dominic lo nuestro solo es un acoston ya déjalo además no repito otra vez el sexo así que adiós — me dijo para tomarme del cuello y besarme apasionadamente sonreí y la pegue más a mi.
— Vamos Emma se que te encanta tener sexo conmigo — dije y ella negó se separó de mi y camino por el pasillo mire que estaba Liam Jones mi mejor amigo viéndome con diversión.
— ¡No! Dominic Cooper entiéndelo adiós — me dijo para desaparecer de mi vista por completo suspiré frustrado carajo es la primera mujer que se niega.
— Hola hermano lo siento que me vieras rogar por sexo con esa candente pelirroja — dije el soltó una carcajada.
Hijo de puta lo mire molesto.
— Te has bajado hermano — inquirió camino a mi y paso a mi departamento.
Hablábamos de cosas tribales.
— No me digas que te has enamorado — digo divertido y el Me fulmina con la mirada.
— No sé hemano pero es linda.
— Huí estás enamorado — el sólo me miro molesto.
— Claro que no — demandó.
— oh sí — el nego.
Mire el techo de la habitación había llegado a la casa de mi madre.
Cierro mis ojos dejándome llevar por el cansancio. Mis párpados pesaban más cierro mis ojos y me duermo. Quiero para mí a esa pelirroja fue la primera en negarse.
