Mi Rivalidad Con El CEO

Download <Mi Rivalidad Con El CEO> gratis!

DOWNLOAD

Capítulo 3 Conociendo A La Rival

Izan.-

Aún podía sentir la sutil vibración de la adrenalina corriendo por mis venas, el eco residual de la noche anterior en L'éclipse.

Fue una distracción necesaria, un escape antes de entrar al matadero corporativo de la convención de tecnología médica.

Valkirya…

Esa mujer resultó ser una agradable sorpresa, una sumisa exquisita, con una resistencia oculta bajo la piel que me obligó a emplear más fuerza de la habitual para someterla.

Me gustan las mujeres fuertes, aquellas cuya rendición costaba trabajo. Algo ridículamente adictivo en escuchar como su voz firme se quebraba en súplicas bajo mi cuerpo, me habría gustado ver su rostro completo cuando se corría.

—  ¿Izan? Amor, ¿Ya estás listo? Llegaremos tarde a la apertura.

La voz de Chloe me devolvió abruptamente a la realidad. Inhalé hondo, eliminando cualquier rastro de la noche anterior de mis facciones volviendo a mi habitual máscara de frialdad y control.

—  Voy un segundo –respondí con un tono frío y preciso.

Salí del baño y la encontré de pie junto a la ventana de la suite. Chloe era perfecta… solo en papel.

Hermosa, con un buen apellido que abría puertas en la bolsa de valores de Toronto, y lo más importante entendía que nuestro compromiso no era una ridícula historia de amor, sino una transacción.

Mi padre y el suyo habían cerrado el trato meses atrás. Yo ganaba el respaldo de su conglomerado para expandir mi imperio biotecnológico y ella un porcentaje además de mucho dinero y lujos hasta muera.

Negocios puros.

—  Impecable y apuesto como siempre –dijo acercándose para besar la comisura de mis labios.

Y de vez en cuando, un cuerpo caliente al que poseer.

—  Los inversores alemanes ya se encuentran en el auditorio, no creo que haya nadie que pueda competir con nosotros.

—  No existe nadie con la capacidad técnica de mi empresa, ni nuestros recursos –afirmé ajustándome los puños de la camisa.

Mi objetivo siempre es mostrar el poder de mi compañía y así aplastar a cualquier competencia que intentara enfrentarse y ensombrecer nuestro nuevo software de asistencia quirúrgica.

Aunque… había rumores de un laboratorio independiente que presentaría un implante biotecnológico revolucionario, una tecnología capaz de regenerar conexiones neuronales en tiempo real.

Una amenaza directa.

A lo que ya tenía un plan, localizar al creador asfixiarlo financieramente, comprar la patente y destruirla o absorberla. Este mercado solo tenía espacio para un rey.

—  Por cierto, mi mejor amiga se presenta hoy también –comentó Chloe mientras bajábamos por el ascensor –según ha estado desarrollando un nuevo proyecto médico, tienes que conocerla es como una hermana para mí.

—  No tengo tiempo para eso –repliqué sin apartar la vista de la pantalla de mi teléfono.

—  ¡Ay, vamos! No seas malvado Victoria es brillante, de hecho me sorprende que no hayan coincido en algún momento sobre todo en el circuito de Boston.

Al escuchar ese nombre, un recuerdo fugaz cruzó mi mente.

Una herida vieja, pendiente de hace ocho años que preferiría mantener bajo llave en mi mente.

Victoria…

No. Era un nombre común.

La Victoria que yo conocí, la estudiante que usé para conseguir los primeros algoritmos de mi plataforma, llevarla a la cama y luego dejarla atrás, no tendría el valor ni mucho menos el dinero para estar en una liga como esta.

Las puertas del ascensor se abrieron, con el bullicio del lobby del centro de convenciones junto al ruido de los flashes, sumando el murmullo de los asistentes llenando el espacio.

Chloe saludaba con la mano a varios conocidos, ella disfrutaba de la atención. Justo antes de entrar al área VIP ella se detiene en seco soltando un pequeño chillido de emoción.

—  ¡Ahí está! ¡Victoria! –exclamó soltándose de mi brazo para avanzar hacia una figura que nos daba la espalda.

La seguí con mis manos metidas en los bolsillos aburrido por la interrupción.

Observé a la mujer que mi prometida estaba llamando, llevaba un traje perfectamente entallado delineando una silueta esbelta y unas hermosas piernas largas. Había algo en su postura, que me resultó extrañamente familiar.

La mujer se giró lentamente al escuchar la voz de Chloe, me paralicé cuando su rostro se reveló. Su cabello castaño recogido en un moño profesional, unos ojos grandes cargados de una determinación feroz y unos labios carnosos pintados de un rosa sutil.

Hermosa, con una belleza madura y afilada que se diferenciaba de aquella estudiante que recordaba.

Era ella… Victoria… Mi Victoria.

Me congelé por una fracción de segundo, sentí que el pasado y el presente colisionaron frente a mí.

Mi respiración se detuvo cuando sus ojos se clavaron en mí, abriéndose con una mezcla de miedo y rabia, tanto que su cuerpo temblaba aunque lo disimulaba bien.

—  Izan, querido te presento a mi mejor amiga –dijo Chloe ajena a la corriente de alta tensión que llenaba ese momento–. Victoria este es mi prometido Izan Valenti, el CEO de Valent Biotech.

Bajé la mirada por un segundo y entonces mis ojos se posaron en su mano izquierda, en su muñeca, la manga de su chaqueta se había deslizado hacia arriba mostrando una línea rojiza, una marca fresca de una atadura.  

Una sonrisa lenta, oscura y peligrosa comenzó a formarse en mi mente.

¿Es posible que aquella estudiante tímida ahora tenga mis mismos gustos?

Vorig hoofdstuk
Volgend hoofdstuk