CapĂtulo 2
Alina
La noche habĂa caĂdo durante el viaje mĂĄs allĂĄ de los muros de Agares. Solo habĂa salido del reino una vez antes, por un corto perĂodo de mi vida. Fue en mi infancia, cuando vivĂa con mis padres en una cabaña oculta en el Bosque Oscuro, que marca la frontera entre Agares y el Reino Lycan del Norte. Recuerdo poco de esa Ă©poca y, desafortunadamente, la mayorĂa de esos recuerdos son malos.
DeberĂa estar feliz de tener la oportunidad de ver quĂ© hay mĂĄs allĂĄ del cubĂculo donde vivĂ desde la muerte de mis padres, de ir a un lugar donde ya no tenga que preocuparme por las miradas de disgusto de los Lycans, pero desde que notĂ© esa cosa plateada brillando en la cintura de Jared, mi corazĂłn no ha dejado de latir rĂĄpido y con aprensiĂłn.
La sonrisa que tenĂa en la Catedral se desvaneciĂł demasiado pronto, y las lĂĄgrimas de alegrĂa se secaron. Durante todo el viaje, el hedor de Jared me impidiĂł ignorar su presencia, aunque no habĂamos intercambiado una sola palabra hasta que la carreta se detuvo frente a nuestro nuevo hogar.
El edificio parece tan simple y pequeño como mi antigua morada, que para ahora debe haber sido demolida. Jared me lleva hasta la puerta. Ahora que la carreta se ha ido, estamos rodeados de campos vacĂos y la oscuridad de la noche. Este lugar parece muy lejos de todo y de todos.
La sensaciĂłn de extrañeza solo aumenta cuando el nauseabundo olor que emana de Jared parece hacerse aĂșn mĂĄs fuerte. Trato de calmarme, pero todo lo que siento es incertidumbre. No sĂ© quĂ© me depara el futuro en esta nueva casa, con mi nuevo esposo.
âTe gustarĂĄ aquĂ âdice, sacando las llaves de su bolsillo y abriendo la puerta. Rezo para que las llaves sean la cosa plateada que vi antes.
âEstoy segura de que sĂ âdigo, pero no estoy tan segura de eso.
La puerta se abre y entro primero. EstĂĄ tan oscuro que no puedo identificar los muebles ni los lĂmites de la habitaciĂłn. Pero antes de que pueda darme la vuelta para preguntar dĂłnde puedo encontrar velas, un escalofrĂo recorre mi espalda cuando la puerta se cierra de golpe y el tintineo de las llaves indica que Jared ha cerrado la casa con llave.
La habitaciĂłn no tiene ventanas, asĂ que mi sentido del olfato es mi Ășnica guĂa en esa oscuridad. Jared no me encerrĂł aquĂ sola. EstĂĄ conmigo, puedo olerlo.
Algo afilado presiona contra el centro de mi espalda, encajåndose entre los cordones de mi corsé. Estoy segura de que es una hoja, y que estå hecha de plata. Mi piel estå hormigueando.
âBien, chica lobo âla voz de Jared suena mĂĄs profunda y melodiosa, pero no de una buena maneraâ. Ahora estamos casados, Âżverdad? Este es nuestro hogar, y solo estamos tĂș y yo. Es hora de consumar, querida, y me han pagado generosamente para darte lo que mereces.
...
La Diosa de la Luna y Ralous, su amante humano, son leyendas bien conocidas. Para evitar que Ă©l envejeciera, la diosa usĂł su sangre plateada para hacerlo inmortal, convirtiĂ©ndolo inadvertidamente en una bestia lobo bajo la luna llena. Ralous dañó a muchas personas, y aquellos que escaparon heredaron su maldiciĂłn. Al darse cuenta de la destrucciĂłn que causĂł, terminĂł con su propia vida con una hoja de plata, ya que solo la plata podĂa matarlo.
Con el tiempo, las vĂctimas de Ralous se casaron con humanos. Se adaptaron a la maldiciĂłn y dieron lugar a los Lycans, quienes tienen un equilibrio armonioso entre sus lados humano y lobo. La diosa les prohibiĂł procrear entre ellos para evitar el nacimiento de criaturas como yo. Por eso cada Lycan debe casarse con un humano.
Pero los humanos... son peores que los Lycans.
Mi piel estĂĄ marcada con moretones y cortes de cuchillo âla maldita cosa hecha de plata que vislumbrĂ© el dĂa de mi Ceremonia de UniĂłn. Mi rostro late de dolor, y siento dolor en cada extremidad, cada articulaciĂłn, y cada movimiento parece un nuevo desafĂo. Mis ojos estĂĄn hinchados de tanto llorar, y mi voz estĂĄ ronca de tanto gritar pidiendo ayuda. Pero ÂżquiĂ©n podrĂa ayudarme ahora, cuando estoy viviendo en el fin del mundo?
Ah... ÂżQuiĂ©n querrĂa ayudarme en cualquier otro momento, para el caso?
Undyne ya no estĂĄ aquĂ para compadecerse de mĂ, o para apoyarme despuĂ©s de encontrarme inconsciente al final de una noche de luna llena.
Como Jared mismo me dijo, le pagaron para darme lo que merecĂa. Y parece que estar aquĂ, acurrucada en la esquina de la habitaciĂłn mientras abrazo mis rodillas, encerrada en una habitaciĂłn sin ventanas y alimentada con pan seco y agua, es lo que una loba maldita merece.
(...) Es hora de consumar.
Si Jared tocĂł mi cuerpo, fue solo para lastimarlo y llevarlo al lĂmite del dolor, no para hacer lo que se esperarĂa en una noche de bodas.
Jared me cortó y me golpeó, pero nunca me quitó la ropa. Sin embargo, mi mente estå constantemente en agitación. ¿Y si se cansa de este juego y trata de forzarme? Después de todo, nos unimos ante la Madre Lunar, independientemente de si este matrimonio fue una unión predeterminada por ella o no.
Me siento perdida e impotente. No sé qué hacer.
Escucho un golpe en la puerta, y mi corazĂłn se acelera.
âPerrita, te traje la cena âJared habla desde el otro ladoâ. Espero que tengas hambre. Esta vez me esmerĂ©.
Mentiroso.
Jared es inteligente. Sabe lo que soy y lo que podrĂa pasar si pierdo el control de mis emociones. Pero estoy tan dĂ©bil que nada de lo que me hace es suficiente para despertar a la bestia asesina que vive en el rincĂłn mĂĄs profundo de mi conciencia. Es como si el monstruo estuviera dormido, tan hambriento como yo.
La puerta se abre y Jared entra con un trozo de pan y una taza llena de agua. Veo el cuchillo de plata colgando de su cinturĂłn, ahora claramente visible. Se acerca y se agacha frente a mĂ. Me encojo y aparto la cara.
âAquĂ, toma esto âDeja caer el pan en mi regazo y coloca la taza en el suelo junto a mĂâ. No olvides agradecer a tu amable esposo.
âGracias... âdigo dĂ©bilmente, y me odio por ello. Pero solo quiero intentar evitar mĂĄs sufrimiento.
âÂżQuĂ© pasa? ÂżNo vas a comer? âEn un movimiento rĂĄpido, agarra mi barbilla y me obliga a mirarloâ. Tienes suerte de estar aquĂ, lejos de esos Lycans que te despreciaban. Y tienes aĂșn mĂĄs suerte de tener un buen esposo cuando no habrĂas tenido una oportunidad con nadie mĂĄs.
âPor favor, detente âSiento las lĂĄgrimas nublando mi visiĂłnâ. No puedo soportarlo mĂĄs.
âAw, quĂ© lindo âMe suelta y se pone de pie, sacudiendo su ropa para deshacerse de las migas de panâ. La perrita estĂĄ llorando. Pero no te preocupes, nuestra luna de miel terminarĂĄ pronto.
âQuiero salir de aquĂ.
âOh, pero saldrĂĄs âLa ironĂa en su tono me asustaâ. Pero hay alguien que necesita verte en tu mejor momento antes de que eso suceda.
âÂżDe quĂ© estĂĄs hablando?
Jared me ignora al principio, luego me da la espalda y camina hacia la puerta. Solo vino a traer la cena... Una pequeña parte de mà se siente aliviada.
âEs un secreto âdice mientras gira el pomoâ. DespuĂ©s de eso, serĂĄs libre.
Libre. Por supuesto, no me dejarĂĄ libre.
Necesito salir de aquĂ.
Mientras la puerta aĂșn estĂĄ abierta y Ă©l sale de la habitaciĂłn, siento una desesperaciĂłn que me hace pensar en intentar levantarme y correr, pero mis piernas no obedecen. Estoy demasiado dĂ©bil, y la puerta se cierra antes de que pueda mover una mano. Clank, la cerradura se hizo. El sonido de sus pasos indica que Jared se ha alejado.
Estoy sola de nuevo.
Necesito salir de aquĂ.
Si las cosas continĂșan asĂ, Jared me matarĂĄ.
NECESITO SALIR DE AQUĂ.
Cierro los ojos con fuerza. No puedo soportarlo mĂĄs.
No puedo soportarlo. No puedo soportarlo.
NO PUEDO SOPORTARLO.
De repente, todo se vuelve rojo âla bestia estĂĄ fuera.
