Capítulo 4 4
KAYLEE
Siento que me mueven lentamente.
— Kaylee cariño despierta — el susurró de mi abuela me hizo abrir los ojos.
— Abuela basta.
Sentí que me jalaron la sábana.
— Kaylee ya es hora de que vayas al aeropuerto — abrí mis ojos de golpe.
Mierda como se me pudo olvidar. Me levanté de la cama y corrí al baño carajo. Me baño tan rápido que no hallaba ni el shampoo.
Cuando salgo del baño busco mi traje crema por dentro del traje llevaba una camisa roja mis tacones negro, peino mi cabello rápido mientras tomo mi equipaje.
— ¿No vas a desayunar? — pregunto mi abuela con un platón de waffles.
— ¡Lo siento abuela pero no voy a desayunar, ya me voy, te llamaré cuando llegue!.
Bajo del taxi y le pago al chófer, tomo mi equipaje y me adentro al aeropuerto mientras corro dónde demonios está mi jefe.
Busque con la mirada al señor Ryder. ¿Dónde está?.
Sentí vibrar mi móvil lo saqué de mi bolsillo de atrás.
— Hola — dije buscando a mi jefe. Había muchas personas caminando rápido otras corriendo con su equipaje.
— ¿Kaylee estás en el aeropuerto? — aleje mi móvil de mi oído y mire que era mi jefe.
— Si Ryder estoy en el aeropuerto esperándote — dije molesta.
— Kaylee camina hacia la puerta de salida ahí Asher te estará esperando — camine hacia donde me dijo y mire la puerta roja que decía: salida — ¿Ya?.
— Estoy enfrente de esta puerta — dije para abrirla y encontrarme con Asher que tomo mi maleta y camino hacia la izquierda. El viento golpeaba mi rostro.
Mire que había una avión allí. Colgué la llamada.
— Señorita Kaylee el señor Ryder la está esperando en la avión — asentí.
Camine hacia las escaleras que tenía el avión, me subí y busque por todas partes a mi jefe.
— ¿Cómo estás Kaylee? — me gire y tenía una copa de vino en su mano derecha. Vaya si que es guapo tenía un traje azul bien alisado, su zapatillas brillantes con unos lentes de sol.
— Bien Ryder, ¿De quién es este avión? — pregunté para sentarme en los asiento.
— Por favor tomen asiento que iniciaremos el viaje — hablo el piloto.
— Tomemos asiento, este avión es de la empresa lo ocupo para mis viajes — asentí una azafata caminaba hacia nosotros con una bandeja donde traía vino tinto.
Tome la copa y mis nervios me iban consumiendo jamás en mi vida me subí a un avión.
— ¿Ryder y qué contratos firmaras? — pregunté y el me sonrió.
— Estaremos alojado en un hotel donde firmaré un contrato que la mitad del hotel será mía — asentí y mire el cielo las nubes cubrían mi vista ya no se miraba nada.
Bajamos del avión mientras Asher llegaba nuestro equipaje, el lugar es hermoso habíamos llegado una hermosa playa donde había un gran edificio. Grecia es hermosa el ruido de los autos y trenes inunda mis oídos.
Caminamos hacia las afuera del aeropuerto donde el piloto se estableció, salimos del aeropuerto y enfrente había una camioneta negra. Sentí un escalofrío cuando Ryder puso su mano en mi espalda.
— Vamos sube — me dijo para empujarme hacia adentro.
Me senté cerca de la ventana, y el a lado mío.
Mire todo el viaje las calles rodeadas de grandes árboles y flores el mar se oía con fuerza. El aire golpeaba mi cara levemente.
— Kaylee hoy en la noche estamos invitados a una cena que hará el millonario Timothy Dalton, que es el dueño del hotel y de muchas acciones en las demás ciudades. — lo mire y asentí.
Mire como la camioneta se adentro a unas grandes puertas de roble mientras se oía a gentes gritar y el olor de comida que mi hambre incrementará.
Dios que olor. Bajamos de la camioneta y mucha gente nos miro de arriba hacia a bajo. Mire el lugar muchas palmeras rodearon el lugar había muchas mujeres tomando el sol con diminutos bikinis, familia corriendo. Mire un letrero que me llamó la atención.
Playa para senos desnudos.
¿Por qué ponen ese letrero?.
— Esa playa es para mujeres, pueden entrar sin sostén y tomar el sol también está permitido entrar los hombres — asentí y mire sorprendida como tres mujeres entraban a esa zona sin sostén dejando sus pechos desnudos.
¿Qué demonios?.
— Esto es pecholandia — dije y el se rió.
— Vamos que el señor Timothy Dalton — asentí y nos adentramos al gran hotel.
Había una gran lámpara de oro con perla en el centro del techo. Caminamos hacia la recepcionista.
— Bienvenidos al hotel The Dalton — hablo una morena de cabello rizado — ¿En qué les puedo ayudar?.
— Tengo una junta con el señor Timothy Dalton en su habitación — murmuró serio — Ella es mi asistente — me señaló y la chica hizo una llamada.
Mucha gente entraba y salía del hotel, mire a un hombre alto tez blanca tenía barba, tenía puesto unos lentes de sol, venía con un traje negro haciéndolo ver sexy. Oh mierda caminaba hacia acá.
— Buenos días — saludo cordial su voz me parece conocida se bajó los lentes y lo mire detenidamente y es el hombre que fue aquel día a la tienda del señor Jaxon.
— Hola Johs — saludo Ryder ¡¿Lo conoce?!.
— Oh Ryder no te había visto — dijo para saludarse el movió su rostro y me miro detenidamente para luego sonreírme, dios que hermosa sonrisa — Hola, ¿Así que tú eres la chica de la tienda?.
— Si soy yo.
Dije y extendí mi mano y el la tomo.
Una corriente eléctrica recorrió mi cuerpo.
Solté su mano rápidamente.
— Señor Ryder el señor lo espera para hablar con usted — asintió y me tomo de la mano para caminar hacia el elevador sentí una mirada tan penetrante en mi espalda.
Gire mi cabeza y lo mire allí, estaba mirándome fijamente le sonreí y el me devolvió el gesto que hombre más guapo.
Entramos al elevador y lo mire por última vez.
— Hola Timothy — saludo Ryder al señor que estaba sentado en el escritorio.
— Siéntate Ryder — el se sentó y me tomo de la mano para que me siente — Habla.
— Vine por el contrato que me ofreciste me gustó la idea de también sea el dueño de este hotel — mire su oficina había un estándar de trofeos de futbolista, había una pelota de baloncesto autografiado.
Muchos documentos en su oficina.
— Me alegra que hagas pensado en mi oferta, el contrato es todo tuyo — dijo para sacar una carpeta donde venía muchos documentos.
— Bueno pero antes tengo que decirte algo — asintió para luego mirarme a mi — ¿Puedes salir Kaylee? — me removí incómoda y asentí camine hacia la salida y cerré la puerta para recostarme en la pared.
Mire el pasillo y un padre venía con su hija en hombros.
— ¡Vamos Papi corre! — le grito la niña para tomarlo del cabello.
— Quédate quieta Kayla — le dijo para bajarla de los hombros y besar su mejilla — Te amo mi amor.
Le susurró para abrazarla.
¿Por qué mi vida no fue así? ¿Por qué sufrí tanto? ¿Por qué mi padre no fue así? Cuanto rogué porque mi padre fuera así de amoroso no un golpeador.
¿Por qué la vida es injusta?, No tuve una niñez tan feliz si no lo contrario triste llena de dolor.
Bajo las escaleras del hotel estaba lista para ir a la cena, llevaba un vestido plateado con un gran escote de mis senos una abertura en mi pierna derecha y mi antifaz. La cena es de antifaz en la gran playa.
Mi cabello iba suelto, llevaba un maquillaje bajo una pintura de labio colo café. Ryder me estaba esperando en las escaleras. Había arreglado el contrato con Timothy.
— Dios si que estás hermosa — me dijo cuando llegue al final de las escaleras.
— Gracias — susurré para entrelazar mi brazo con el suyo llevaba un esmoquin negro con su antifaz negro con algunas plumas en las esquinas.
Caminamos hacia la gran playa mucha gente iba a esa playa para la cena del gran millonario Timothy Dalton.
— Bienvenidos a la gran cena — dijo un chico que nos enseñó una gran alfombra roja.
La noche estaba tranquila. El lugar tenía luces en los árboles.
Nos sentamos en una mesa cerca de un hombre de traje azul con antifaz azul de plumaje acompañado de una mujer muy hermosa rubia piel blanca, ojos color verde y pecas pequeñas en la nariz.
— ¡Atención! — grito el presentador — ¡Hoy iniciaremos con la gran compra de cuadros y joyas!.
— Está noche vamos a ganar — me susurró para juntar nuestra manos, esto es muy incómoda.
