Ella, es mi Reyna

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Capítulo 2 2

JOHS

— ¿Así que ella es Kaylee? — pregunto mi mejor amigo Wyatt.

— Si es ella — murmuré para mirar la caja de chocolates ¿Qué haré con esto?.

Solo quería comprar algo para verla otra vez. Ustedes dirán si estoy obsesionado con la rubia pues no, solo me gustó mucho, cuando viaje aquí por unos negocios de mi padre Christopher Knightley. Cuando entré a la empresa de  Ryder Ramsay la mire estaba muy sonriente hablando muy animadamente con una morena hermosa.

Compre la empresa con la intención de verla de vez en cuando, ver su sonrisa que hace que me empalme, anteriormente el dueño de la empresa era Ryder pero eso es un secreto que nadie lo sabe solo mi familia y yo.

Mi nombre es Johs Knightley Lincoln tengo veintinueve años.

— ¿Viste a la amiga de Kaylee era hermosa? — dijo sonriendo.

— Valla Wyatt — dije riendo.

— ¿Por qué te ríes? — pregunto dudosos.

— Jamás pensé en que Wyatt Rupert estaría hablando así de una mujer — hablé para golpear su hombro.

— Ya cállate — me río cuando se enoja — ¿Qué te parece si vamos a un bar? — pregunto Wyatt recostado en mi hombro.

— Hoy no puedo hay una cena importante en mi casa.

— Vas a viajar a Australia — asentí y caminamos hacia una cafetería.

— ¿Y dime cómo vas con Azure? — le pregunté para morder mi tarta.

Azure es su novia italiana muy hermosa.

— No se nada de ella pero no me importa.

Asentí.

— Oye Johs — lo miro — ¿Qué pasará cuando se entere de la verdad ella? Si es que un dado caso llega hacer tu novia — dice riendo.

— No sé — negué y bebí de mi cerveza.

— Oye y no has sabido nada de Adalyn Bennett — la furia empezo a crecer en mi.

Hijo de puta.

— No se nada de ella sólo sé que desapareció del país y se fue a Russia — dije apretando mis puños a ninguna mujer la he maldecido pero a Adalyn Bennett la maldije como nunca esa maldita bruja.

Adalyn Bennett fue mi prometida hace dos años atrás, nos habíamos comprometido a escondidas de mis padres queríamos una boda pequeña me había enamorado como un loco de ella, pero jamás la perdonaré en dejarme plantado en el altar, dejarme burlado enfrente de esas personas, jamás se lo dije a mis padres y a mi hermana. La busque por todo el país pero no apareció se esfumó de un momento a otro.

Lo miro mal y seguimos hablando.


Bajo del auto y camine hacia la camioneta negra que había enviado mi padre para llevarme hacia la mansión.

Hoy era una cena muy importante con unos mafioso.

Jamás pedí esto mi destino estaba marcado desde que nací ni mi madre pudo hacer nada, jamás me ha gustado ser mafioso siempre desee ser un niño normal a mis doce años, pero jamás fue así ¿Desde cuándo un niño agarra un revólver a esa edad? Nadie pero mi padre me entreno a esa edad.

Solo Wyatt sabe lo que soy un mafioso, solo hay una forma de que esa cláusula se termine y es cuando me comprometa y tenga hijos, por eso me iba a casar con Adalyn  además de que la amaba para que esa estúpida cláusula se acabe.

— Señor estamos llegando — asentí y mire el lugar había extraños estar aquí mi amada Australia.

Estamos acercando a la mansión de mi padre. Bajé de la camioneta y mire la hora. 5:45 p.m a tiempo llegue.

— Gracias Harry — agradecí a la mano derecha de mi padre.

Hace mucho tiempo que el está aquí no sea a casado ni nada.

— ¿Mi padre está allí adentro? — pregunté cuando estábamos caminando hacia la gran puerta de roble.

Negó.

Entre a la casa de mis padres y un rico olor llegó a mis fosas nasales. Tarta de zanahoria.

— Oh mi niño — me gire y mi Nana venía corriendo.

— Nana Kaylee — susurré para abrazarla la había extrañado.

Mire de reojo a su hija Deborah que me miraba de arriba a bajo.

— ¿Cómo te fue en California y Rusia? — me preguntó para abrazarme y caminar hacia la cocina — Tu madre se pondrá contenta.

Asentí y entre a la cosina mire a mi madre que sacaba del horno.

— Valla que recibimiento — dije para recargar me en el umbral de la puerta.

Mi madre giro lentamente y me sonrió para rodearme con sus brazos y besar muchas bese mi mejilla.

— Oh cariño pensé que no vendrías — dijo para hacerme sentar en la mesa de la cosina.


Miro mi traje otra vez, me estoy alistando para la cena. Cómo había extrañado esto. Estar con mi familia.

Paso la mayoría de mi tiempo en viajes. Mi padre no ha llegado de su viaje misterioso. Escuche la puerta de mi habitación ser abierta.

— ¿Puedo pasar hijo?.

Mire a mi padre y asentí.

Nos dimos unos abrazos llevo más de cuatro meses viviendo en California para estar cerca de Kaylee y de algunos negocios. Esa maldita rubia que sea metido por mis venas.

— ¿Cómo estás papá? — susurré y me senté en la cama.

— Bien ya sabes los negocios — asentí — ¿Y cómo está el negocio en  California? — solté un suspiro de frustración — Por ese suspiro hay algo mal.

— Y no estás equivocado padre, ¿Recuerdas a Colton O'brien? — pregunté para apretar mis rodillas, mi padre frunció el ceño y asintió.

— ¿Qué pasa?, Si lo conozco — me dijo para mirarme fijamente.

— Ryder Ramsay el antiguo presidente de House Ramsay no llegó a la cita acordada con Colton O'brien, si no al día siguiente — de solo recordarlo hace que me enoje.

El imbécil de Ryder Ramsay no firmo el contrato con Colton O'brien. Si el lo hubiera firmado hubiéramos ganado mucho dinero.

Se preguntarán ¿Por qué Ryder está al frente de la empresa?.

Porque es el antiguo jefe de esa empresa y mi confidente. El es solo el presidente suplente.

— Valla — constituyó mi padre.

Mire la hora y era la hora exacta para hacer bajar.

— Vamos papá ya es hora — asintió y salimos de mi recámara bajamos y llegamos al final de las escaleras mi padre se puso en la esquina de la escalera y yo a la derecha mi padre esperando a mi madre y yo a mi hermana Angie.

Mire toda la sala había una gran banquete con mucha comida eran veintisiete invitados amigos de mi padre y mafioso  .

Unos pasos me sacaron de mis pensamientos y eran mi madre y hermana. Le sonreí a Angie y tome su mano ayudándola a bajar.

— Estás hermosa Angie — dije y ella me sonrió y entrelazó nuestros brazos, llevaba un vestido rojo escotado.

Saludamos a los invitados.
Angie se sentó al lado de Drake Coleman hijo primogénito de los Coleman un idiota.

Camine hacia el banquete y tome una copa de vino.

— Vaya no pensé encontrarte aquí otra vez — me gire y era la hija del señor Cassidy.

— Hola Margot — saludé para dejar mi copa de vino.

— Te he extrañado — me susurró muy cerca de la boca.

Es una hermosa rubia de ojos azules cuerpo esbelto.

La tome de la cintura y la bese sus labios eran suave cerré mis ojos disfrutando del momento cuando abrí mis ojos estaba besando a Kaylee me separé rápido de ella, ¿Qué mierda?.

— ¿Qué te pasa por qué te separas así?.

No le contesté ¿Por un carajo que me pasa?.

— Lo siento Margot.

Camine hacia mi hermana.

Nos sentamos y miramos el gran banquete cuando estábamos por comer la puerta se abrió bruscamente, todo los guardias levantaron su revólver estaban los hermanos Thompson Bernstein. Lawrence y Leonard.

— Hacen cena pero sin nosotros — dijieron los hermanos Thompson.

— ¿Dónde está mi hija Lawrence? — pregunto mi madre para buscar con la mirada a mi hermana Karen.

Mi hermana Karen se había casado con Lawrence el mayor enemigo de mi padre, mi padre jamás la volvió a mencionar cuando ella se fue con Lawrence.  Siempre la busque pero era como si la tierra se la hubiera tragado.

Mi padre la miro con furia.

— Bellamy no menciones esas palabras estúpidas, ella ya no es nuestra hija — hablo mi padre mirándola seriamente.

— Señor Christopher su hija está aquí — dijo Lawrence mirándolo con odio.

— Y ella que hace aquí le dije que no la iba haber nunca más.

— Ella vino a presentar le a nuestra hija — dijo serio.

Vaya quién imaginaria a mi hermana con un bebé si ella no lo soporta. Lawrence llamo a un hombre que buscará a mi hermana se escuchan unos pasos y entra Karen con un bulto en sus brazos jamás la ví así tan cansada.

— Karen ¡Mi hija! — grito mi madre con emoción — Cariño es mi nieta.

— Madre, si  es tu nieta — cuando mi hermana se iba acercar a mi madre mi padre jaló su brazo.

Mi hermana lo ve con tristeza. ¿Y qué esperaba? Qué hagamos una fiesta por su repentina aparición si decepcionó a nuestro padre.

— Te lo dije Karen no te quiero ver tú para mí estás muerta — hablo mirándola molesto.

Fue un error que mi hermana allá venido aquí. Porque solo encontrará rechazo de mi padre.

Cuando mi padre se entero de lo que hizo le dió dos bofetadas dejando su mano marcada. Mire a mi hermana que lloraba mientas su esposo la abrazaba la hija de mi hermana empezó a llorar.

—  Karen — ella volteo mirando a Angie.

— Angie mi hermanita — dijo entre llanto nuestra hermana empezó a caminar hacia Angie.

Angie camino hacia mi hermana y sentí un nudo en mi garganta dios esto es doloroso mis hermanas siempre fueron unidas. Cuando Angie estaba por llegar mi padre la jaló de su brazo los ojos de mi padre esos grises que había sacado Angie había furia.

— ¡Cristopher no la lastimes es tú hija sólo quiere ver a su hermana y sobrina sabes que ellas eran muy unida! — el grito de mi madre resonó en la mansión.

— ¡A mi no me interesa Bellamy ella murió para mí y para todos y no se debe de acercar a su hermana! —  la voz de mi padre salió con furia .

— Papá suelta a mi hermana ella solo quiere conocer a su sobrina— hablo mi hermana con dolor.

Jamás ví a Karen así tan débil siempre fue una mujer fuerte.

— Papá me lastimas — susurró Angie para abrazar a nuestro padre.

— Lo siento cariño — me sorprendí al oír eso jamás fue un hombre demostrativo.

— Papá sólo quiero conocer a mi sobrina nada más — susurró Angie.

— Papá por favor — rogó Karen.

— Está bien — Angie abrazo fuerte a mi padre.

Angie corrió hacia Karen y se abrazaron mientras lloraba las dos una linda imagen. Ambas se susurraban cosas que nadie oía. Mi madre camino hacia ella y las abrazo a las dos. Me acerque con cautela había extrañado mucho a mi hermana. Las abrace a las tres.

— Te extrañe tanto enana — susurré para abrazar a Karen.

— yo también — ella se dió la vuelta y Lawrence le pasó la manta pequeña donde se encuentra la bebé.

Camino hacia nosotros con la bebé en brazo se la paso a mi madre quien grito de emoción ocasionando que despertará ala pequeña, sus ojos son azules como los de Karen, piel blanca, su poco cabello rubio al igual que el de su padre. La bebé nos miraba como lo más interesante mientras se comía su manita.

— Es hermosa cariño, ¿Cómo se llama? — preguntó mi madre embobada por la bebé.

— Se llama Addison Thompson Knightley, es recién nacida — dijo mi hermana. No está para nada mal el nombre.

— Es hermoso el nombre y la bebé también — dijo Angie sonriendo. Jamás cargue a una bebé siempre me dió miedo de lastimar la están pequeña.

Mi padre las miraba serio, mi padre jamás va a perdonar a Karen. Lo sé porque el mismo me lo dijo. La traición para mi padre es algo imperdonable.

— ¿Se la puedo enseñar a mi padre? — pregunto Angie a nuestra hermana quién asintió un poco desgana — él la aceptara es su nieta.

— Angie te ves hermosa con la bebé en brazos — me quería reír de mí hermana Angie su cara roja.

¿Qué estará haciendo Kaylee?.

— Ya mamá solo tengo 19 años.

— Hola señora Bellamy de Knightley — la saludo cordialmente le extendió la mano a mi madre que la acepto.

— Hola Lawrence Thompson, cuida de mi hija y mi nieta — el sólo sintió — ve cariño y muestra le a la bebé a tu padre.

Angie camino hacia nuestro padre que estaba en la silla principal con un vaso de vino chianti clásico reserva 2015 vino tinto de Italia. 

Ellos empezaron hablar.

— Dile a tu hermana que tuvo una bebé hermosa y que descanse — dijo serio, lo que creía jamás la va a perdonar.

— Está bien, papá puede venir Karen con la bebé en unos de estos días — dijo.

— Está bien — algo nuevo en mi padre. Angie camino hacia nosotros.

— ¿Qué dijo mi padre? — la miro fijamente.

— Dijo que puedes venir en algunos de estos días y que la bebé está hermosa, que descanse y te ama — Karen la miro sorprendida.

— Dile que me perdone y que deje su orgullo que yo también soy su hija y lo quiero — dijo con lágrimas.

Eso será muy difícil para un Knightley dejar nuestro orgullo eso jamás.

— Cariño ya vámonos ya bebé necesita descansar igual tú — le dijo Lawrence a Karen.

— Ya voy Larry — dijo para que caminara donde mi padre. ¿Qué va hacer?.

El la miro confundido, ella se agachó ala altura de nuestro padre y lo abrazo mi padre trato de quitársela de encima pero lo abrazo más fuerte y le susurró algo al oído que hizo que mi padre se tensara y se le saliera algunas lágrimas que todos los presentes se miraron sorprendido la escena, mi padre la abrazo fuerte, mi madre está llorando se acercó a ellos y se abrazaron, puse mi mano en el hombro de Angie y jale su mano para caminar hacia nuestros padres.

— Te quiero padre, perdóname papá — dijo Karen entre lágrimas.

— yo también te quiero Karen pero me decepcionaste y ese dolor no se quita tan rápido eres mi hija y no te perdono por una vil mentira esa cuando me dijiste que ibas donde tus amigas pero no, te ibas con él, hasta culpaste a tu hermana Angie tú crees que eso se perdona — dijo mi padre en susurró su voz sonó dolida.

Me mordí el labio nervioso esto se está saliendo de control.

— ¿Eso es verdad?— pregunto Angie. Dios debe estar destrozada.

— Angie no es lo que parece yo te pedía ayuda para mis cosas.

— ¡Cómo te atreves a decir mentira lo que nuestro padre está diciendo! — grito Angie mientras la miraba seriamente de sus ojos no dejaban de salir lágrimas.

— Papá yo sé que cometí ese error pero... — se quedó sin palabras.

— Karen le mentiste a tu hermana dijiste que la querías eres un gran hipócrita tantas veces que decía que tú hacias cosas buenas y era tu hermana las que las hacia — dijo mi madre con decepción — no conocía muy bien ala Karen de antes, espero que tu hija no sea igual que su madre.

Angie corrió hacia la puerta ¿No sé cómo las mujeres corren con esos grandes tacones altos?.

— ¡Vayan por ella! — nos grito mi padre y corrimos hacia la búsqueda de mi hermana.

Camine hacia el patio trasero pero no había nada, mierda donde se habrá metido.

— ¡Angie, dónde estás! — grité con fuerza. Mire de reojo mi hermana Karen se montó en una caminatas negras y salía de los portones de la casa de mis padres.

Me recosté en un árbol pensando dónde demonios se metió. Hasta que la mire venir hacia mí.

— ¿Está bien? — pregunté para abrazarla.

— Si.

— Vamos renacuajo — mire que me fulminó con la mirada y solté una carcajada.

— Vamos estoy muerta — la mire divertido y negué.

Llegamos ala mansión, no había nadie.

Angie hizo resonar sus tacones.

— Deborah creo que ya terminó tu día — me quería reír jamás ví a mi hermana celosa como hoy.

¿Será que este enamorada de su guardespalda? No lo creo mi padre es capaz de matarla si es que tiene una relación.

— Señorita Angie mi turno ya terminó pero espero a mi madre.

— Deborah tu turno si ya terminó es mejor que te retires, tu madre ya se fue desde hace unas hora — hablé serio.

— Está bien señor Johs, buenas noche señorita Angie adiós Nathan — se despidió de nosotros sin antes darle un  beso a Nathan en la comisura en el  labio. Valla que descarada.

Salí de la cosina y camine a mi habitación cansado fue un día agotador. Solo quiero dormir e imaginar una vida tranquila.

— Johs hijo — mi padre entro a mi habitación.

¡Ahora qué!.

— ¿Sucede algo papá?.

Mire mi móvil y Wyatt me envió una foto de Kaylee sonriendo dios que hermosa.

— Mañana irás a Grecia — me levanté rápido de la cama.

— Es una broma verdad, papá llevo varios días viajando quiero descansar maldita sea — murmuré furioso.

— Basta Johs irás y punto — apreté los dientes para no faltarle el respeto.

— Puedes irte ya — argumente y el salió de mi recámara.

Apreté el teléfono haciendo que crujierá.

Otra vez de Viaje.

Mi padre sabe porque compré la empresa donde trabaja Kaylee sabe que me gusta esa rubia, porque Ella, es mi Reyna solo mía.

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