Capítulo 1 1
KAYLEE
Aliso mi falda mientras me miro al espejo. Arreglo mi cabello por tercera vez mientras oigo música.
Estoy alistándome para ir a mi trabajo en la empresa House Knightley. Pero eso no quita la idea de ser la asistente personal del presidente Ryder Ramsay. Eso me pone nerviosa aunque ya lleve tiempo siempre me pongo nerviosa.
Mi nombre es Kaylee Anderson Wilson tengo veinticuatro años, vivo con mi abuela Alaina.
Trabajo en esa empresa y en una tienda de dulces donde me pagan muy bien así ayudo a mi abuela con los gasto de la casa.
Tomo mis tacones en las mano y bajo descalza las escaleras, el olor a pan recién hecho hace que mi hambre aumente.
Llegó al final de las escaleras y miró a mi abuela paterna moverse para todos lados mirando el comedor.Desde hace mucho tiempo vivo con mi abuela.
Desde mis quince años ¿Sé preguntarán si tengo padres? Mi madre murió cuando tenía diez años tenía cáncer cerebral causa del estrés mi madre se llamaba Janice tenía treinta años cuando murió, mi padre si se le puede llamar así fue un terror vivir con el, cada día era un infierno desde que mi madre murió me acuso de matarla que por mi culpa murió pero no fue así.
Cuando mi madre se enteró que estaba embarazada de mi su enfermedad no estaba tan desarrollada y cuando me tuvo le hicieron análisis y detectaron el cáncer cerebral. Le dijieron a mi padre con claridad él lo entendió y fuimos una familia feliz por un tiempo, los años fueron pasando cuando mi madre recayó ví como se le caía su cabello rubio aunque ella no sabía que yo la miraba. Fue algo tan feo. Cuando cumplí mis diez años ella murió cuando yo estaba en clases.
Me llevaron a casa y mire a mi padre llorando encima de una camilla que estaba cubierta por una sábana azul. Pasaron los días y mi padre me golpeaba me insultaba me echaba la culpa de que mi madre muriera. Pasaron los años y supere la muerte de mi madre con mucho dolor no tuve a mi padre a lado supere ese dolor sola en la soledad ya que mi padre se la pasaba bebiendo alcohol y no aguante más su maltrato en ningún colegio me querían por mi conducta. Hasta que el se casó con una mala mujer que me pegaba y me obligaba a llamarla madre, su nombre era Hazel ella se embarazo de mi padre era un varón pero tuvo un accidente.
Cuando ella tenía seis meses de embarazo, estaba en las escaleras con una canasta de ropa y por accidente cayó de las escaleras causándole un aborto, Hazel mintió diciendo que yo la empujé causando ese aborto. Jamás olvide esa golpiza que mi padre me dió pasaron los meses y todo era igual, se volvió a embarazar de una niña y la tuvo la criaron con mucho amor ese amor que yo jamás tuve. Hasta que por su adorada esposa mi padre me llevo donde mi abuela diciéndome que estaba cansado de mí algo tan doloroso mi propio padre me lo estaba diciendo. Y desde allí jamás volví haberlo.
— Abuela — la llame y ella me miro para caminar hacia mí y secar sus manos con el delantal que traía puesto.
— Buenos días cariño — me besó la frente y me jaló.
Me sentó en la silla y me puso un plato en frente de mi donde había unas tostadas y jalea en el centro de la mesa estaba el pan recién hecho dios su olor me esta volviendo loca.
Como despacio mirándola fijamente, mi abuela Alaina es muy hermosa su cabello rubio corto sus hermosos ojos azules con algunas arrugas. Miro el reloj y ya es hora de que me valla.
— Adiós abuela — me despido de ella — Hoy llegaré tarde estaré en la tienda del señor Jaxon.
El señor Jaxon es un señor de unos sesenta y ocho con unos hermoso ojos azules. Tiene la misma edad de mi abuela.
— Cariño estaré en la joyería, me saludas al señor Jaxon — asentí y camine a la cochera y saque el auto color durazno.
Este auto me lo compré con mis ahorros, fue el auto que más me gustó mi abuela tiene el suyo.
Mi abuela tiene una famosa joyería, es una gran joyería, trabaje con ella cuando apenas empezaba y así puede ir a la mejor universidad.
Miro a muchos niños correr a las escuelas, a veces tengo mucho miedo de perder a mi abuela es lo único que me queda porque mi padre para mí está muerto. Miro el cielo está azul acompañado por muchas nubes.
Miro que estoy llegando al gran edificio de la empresa.
Bajo de mi auto y entró al edificio mientras me acomodo mi camisa.
— Buenos días Kaylee — saludo cordial la recepcionista.
— Buenos días a ti también Abigail — la saludé y camine hacia el elevador.
Miro el número subir marcando el piso treinta. Salgo del edificio mirando todo el lugar mi escritorio está afuera con unos montones de documentos. Suspiro y me siento prendo mi ordenador portátil. Miro a Kaelyn una morena muy hermosa con unos ojos color café.
— Hola Kaelyn — la saludé y ella me sonrió para caminar hacia mi. Por lo que se y leí de su informe es una latina muy hermosa.
— Hola — me habló en español algo que no entendí — ¿Cómo estás?.
Me preguntó para sentarse en mi escritorio.
— Bien, ¿Sabes por qué el señor Ryder está muy molesto? — pregunté para señalar al señor Ryder sentado en su silla mirando la gran ventana.
— No te has enterado — negué — Por lo que he oído de las otras secretarias al señor Ryder le cancelaron una cita con el gran empresario Colton O'brien — la mire sorprendida, el empresario Colton O'brien es una gran hombre con mucho poder aquí en California tiene más de una empresa y sin contar sus grandes hotel tiene una hija llamada Emma O'brien que es la dueña de todo eso.
Valla jamás pensé que le cancelarían una cita a mi jefe.
— ¿Por qué se la cancelaron? — pregunté con duda ya que yo había reservado una cita para él.
— Porque el señor Ryder no llegó el día de la cita acordada, y al siguiente día el llegó a la empresa O'brien pidiendo hablar con el señor Colton — la mire detalladamente.
— Vaya que tragedia — susurré para mirar mi ordenador.
Mire que Kaelyn se alejó de mi escritorio para caminar al suyo. Me di la vuelta para mirar a mi jefe ya que su oficina es de vidrio.
Ryder no es nada feo al contrario es muy guapo sus ojos azules su cabello. Cualquier mujer se fijaría en el.
— Kaylee — lo mire que está recargado en el marco de la puerta de vidrio.
— Si señor — lo mire y el se acercó a mí.
— ¿Puedes venir? — asentí y me levanté de mi lugar para caminar a su oficina.
— Dígame señor.
— Ya te he dicho que no me digas señor soy joven al igual que tú.
Le sonríe y el me la devolvió.
— Quiero que mandes una cita con el señor Akim Daugherty — asentí pero me detuve.
— Señor — el me miro mal — Ryder — el asintió — Va a viajar a Manhattan nueva York — el asintió.
Salí de su oficina para caminar a mi escritorio.
Salgo del elevador y camino hacia mi auto mi turno ya acabo solo trabajo medio día, la chica que llega a trabajar al medio día es Candence Payne.
— ¿Ya te vas? — me volteo y miró a mi jefe.
— Si Ryder.
El me sonrió.
— Bueno te quería invitar a salir — me muerdo el labio inferior — ¿Qué dices acepta?.
— No lo siento pero tengo que ir por mi abuela — mentí.
— Oh claro — ya no vuelve a insistir y se va.
Lleva varios días insistiendo pero le digo lo mismo. Aunque siempre es incómodo. Jamás he visto a mi Ryder como hombre solo como jefe nada más.
Arrancó a una velocidad alta y manejo hacia la tienda del señor Jaxon.
Miro que estoy llegando a la tienda del señor Jaxon, me cambio antes de salir me pongo un pantalón azul ajustado a veces me pregunto quién es el verdadero dueño de la empresa donde trabajo jamás a ido a una junta jamás lo he visto.
Entro a la tienda.
— Hola Kaylee — me saludo y me abrazo mi mejor amiga Brooklyn Hargitay.
— Hola Brooklyn — saludé para ponerme un mantel que dice: Tienda de Jaxon Meloni.
— ¿Y el señor Jaxon? — pregunté porque siempre es el que me recibe. El señor Jaxon es el abuelo de mi amiga Brooklyn.
Mi amiga Brooklyn vive con su abuelo ya que es su único familia por parte materna ya que la familia de su padre el señor Tom Hargitay no quiso saber nada de ella, la madre de Brooklyn la señora Brighton Meloni a ella la conocí en fotos, sus padres murieron en un accidente cuando ella tenía doce años. A Brooklyn la conocí en la escuela cuando tenía quince ambas compartimos nuestro dolor y nos conocimos hasta que nos hicimos amigas.
Ella es de londres se vino a vivir aquí a California cuando tenía quince siempre me gustó su acento británico.
— Está en las bodegas trayendo más dulces.
Asentí.
— ¿De qué hablan? — hablo el sentó Jaxon con un montón de cajas en los brazos.
— De Nada — dice Brooklyn.
— Ajá si — le sonrió.
Brooklyn no es una chica que se acuesta con varios hombre no lo es, es una chica muy sencilla con un vocabulario un poco vulgar nada más. Pero no voy a negar que es bonita.
Seguimos trabajando.
— Chicas pueden ordenar estás cajas — asentimos a la petición del señor Jaxon.
Me subí a una escalera para poner en un estándar las cosas que Brook me pasaba las cajas de galletas. Escuche que abrieron la puerta de la tienda y sentí que me apretaban la pierna derecha.
— ¿Qué sucede Brook? — digo para bajar las escaleras despacio. No oigo su respuesta.
— Kaylee voltea — me susurró y me volteo y quedó estática al ver dos hombres altos casi un metro noventa, muy guapo una sonrisa moja braga. Cómo pueden existir hombres tan guapos.
— Buenas tardes — hablo y su voz hizo que mis piernas temblará. Su voz es tan gruesa y ronca.
Llevaba un traje negro apretado su cuerpo marcado, un reloj de plata en su muñeca derecha con unas gafas oscuras.
Me aclaro la garganta.
— ¿En qué les puedo ayudar? — pregunté nerviosa dios que hombre.
— Quiero unos chocolates — asentí y tome una caja de chocolates.
— Veinte dólar — asintió y me entrego el dinero.
— Oiga señor — lo llamo Brook la miro detenidamente — ¿Cómo se llaman? — apreté la mano de Brooklyn por debajo del mostrador.
— Me llamo Johs y mi amigo Wyatt — asentimos y se marchó de la tienda.
— Oh mierda — susurró mi amiga para imitar un desmayo — Viste su amigo si fuera mío no lo dejara solo — susurró para llevarse una mano a la boca.
— Ya vas a empezar a fantasear — me burló de ella — Brook cada cliente guapo y musculoso que viene fantaseas con el.
— Oh pero no miras que hombres — dice riendo.
— Estás perdida — susurró.
— Sabes que me gustan los hombres así de musculoso y ese hombre no está nada mal — negué con la cabeza y seguimos con lo nuestro.
Es verdad es un hombre muy guapo. Y su voz me encantó.
— Ya me voy señor Jaxon — dije para quitarme el mantel y colgarlo en el estándar.
— Oh cariño puedes puedes llevarles estos chocolates a tu abuela de mi parte — asentí y tome la caja muy envuelta.
— Abuelo a este paso que vas creo que Kaylee y yo seremos familia — dice riendo Brook — ¡Auch abuelo!.
Se quejó cuando el señor Jaxon le lanzó una caja de chocolates a la cabeza.
— Que agresivo — dice riendo.
— Adiós señor Jaxon, adiós Brook — me despedí y abrace la caja de chocolates a mi pecho por el frío que estaba haciendo.
Manejo más rápido y miró que estoy llegando a la casa de mi abuela y mía.
Bajé de mi auto y camino hacia la entrada de la casa dejo las llaves en el estándar y camino hacia el sofá y miró a mi abuela que está arreglando sus cosas.
— Oh mi amor ya llegaste — dice mi abuela y me abraza pegando me más a ella.
— Abuela te manda el señor Jaxon — digo entregándoles la caja.
— Oh el siempre tan tierno.
— Abuela el sería un buen novio para ti — susurré y me dió con la caja de chocolates en la cabeza — Auch.
— No digas babosadas.
Asentí riendo y subí las escaleras para cambiarme.
Johs su nombre me gusta. ¿Cuál será su apellido?.
