DEL ODIO AL AMOR, HAY UN SOLO PASO
634 Weergaven · Lopend · franchescawelsch
Por esas vueltas inesperadas de la vida, terminé borracha en la fiesta de mi odioso vecino, Allan.
Pero ese no fue el verdadero problema.
El problema fue despertar al día siguiente a su lado, con recuerdos demasiado confusos de la noche anterior y una certeza que hizo que quisiera desaparecer de la vergüenza: entre nosotros había pasado algo que jamás debió ocurrir.
Pensé que podríamos olvidarlo. Fingir que aquella noche nunca existió y regresar a lo de siempre: discutir, provocarnos y soportarnos únicamente porque vivimos demasiado cerca.
Pero Allan tenía otros planes.
De repente comenzó a buscarme más, a provocarme y a recordarme constantemente que entre nosotros había quedado algo pendiente. Yo intenté resistirme. De verdad que lo intenté.
Hasta que acepté seguir jugando con fuego.
¿Quieren saber lo peor de todo?
ME GUSTÓ. Y MUCHO.
Porque detrás del vecino insoportable que juraba odiar descubrí a alguien capaz de hacerme sentir cosas que jamás imaginé.
Y ahora estoy en problemas.
Creo que me estoy enamorando de Allan.
Solo existe un pequeño detalle: estoy convencida de que él jamás sentirá lo mismo por mí.
Lo que para Allan comenzó como un juego, para mí terminó convirtiéndose en algo demasiado real.
Jugué con fuego sabiendo que podía quemarme.
Y terminé enamorada del chico incorrecto.
Pero ese no fue el verdadero problema.
El problema fue despertar al día siguiente a su lado, con recuerdos demasiado confusos de la noche anterior y una certeza que hizo que quisiera desaparecer de la vergüenza: entre nosotros había pasado algo que jamás debió ocurrir.
Pensé que podríamos olvidarlo. Fingir que aquella noche nunca existió y regresar a lo de siempre: discutir, provocarnos y soportarnos únicamente porque vivimos demasiado cerca.
Pero Allan tenía otros planes.
De repente comenzó a buscarme más, a provocarme y a recordarme constantemente que entre nosotros había quedado algo pendiente. Yo intenté resistirme. De verdad que lo intenté.
Hasta que acepté seguir jugando con fuego.
¿Quieren saber lo peor de todo?
ME GUSTÓ. Y MUCHO.
Porque detrás del vecino insoportable que juraba odiar descubrí a alguien capaz de hacerme sentir cosas que jamás imaginé.
Y ahora estoy en problemas.
Creo que me estoy enamorando de Allan.
Solo existe un pequeño detalle: estoy convencida de que él jamás sentirá lo mismo por mí.
Lo que para Allan comenzó como un juego, para mí terminó convirtiéndose en algo demasiado real.
Jugué con fuego sabiendo que podía quemarme.
Y terminé enamorada del chico incorrecto.














































