Lucifer, el dios de la destrucción, hijo del infame rey del inframundo, Hades, se ha metido en una situación difícil que no está seguro de poder manejar.
Su poder y su ira aumentan día a día, ya que su padre cree que Kronos está intentando habitar su cuerpo. Pasa sus días y noches torturando a las almas del infierno, pero no es suficiente. Su deseo de huir a la Tierra y destruir a todos los seres vivos como lo hizo su abuelo, Kronos, crece día a día. Ya no piensa que una pareja saciaría ni siquiera sus deseos más perversos, y continúa intentando controlarse por su cuenta.
Diosa de la Inocencia, Uriel nació de Hera y su compañero, Michael, un arcángel. Desde su nacimiento, la han mantenido escondida, intentando mantener su inocencia. Nadie en el Olimpo ni en el reino celestial conocía a este hermoso ángel, hasta que un día hace una gloriosa aparición al anunciar su nacimiento en el Inframundo. Se roba toda la atención y se olvida por completo de miradas y susurros, y come hasta saciarse de comida solo para ser reconocida por Lucifer, que odia a las mujeres.
¿Qué podría suceder a continuación?
Advertencia: la protagonista femenina es extremadamente ingenua e inocente. No conoce el mundo exterior ni cómo funciona, incluidas las verdaderas intenciones de las personas