—Todo lo que quiero es verte arruinada —murmura Jaxon, su voz oscura como el pecado—. Ver cómo esa sonrisa perfecta y compuesta se quiebra cuando te des cuenta de que no hay a dónde correr.
Paige sostiene su mirada, sin inmutarse.
—Puedes intentarlo. Pero no tienes ningún efecto en mí.
La comisura de su boca se eleva, algo peligroso brilla en sus ojos mientras se acerca.
—Ya veremos. Porque de una forma u otra, te haré mía. Me grabaré en ti, pedazo a pedazo, hasta que no haya parte de ti que no haya tocado.
Ella traga saliva, su corazón late con fuerza, negándose a dejar que él vea el miedo que intenta tanto encender.
—¿Y qué pasa cuando seas tú el que se rompa, Jaxon?
Él ríe, un sonido bajo y escalofriante, su mano roza su mejilla con una gentileza que es casi cruel.
—Yo no me rompo, Paige. No por nadie.
Jaxon Steele nació para esta vida. Criado por los Black Vipers desde que tenía tres años, después de que sus padres fueran asesinados en una emboscada rival, solo ha conocido sombras y silencio. Para quienes lo conocen, no es más que un arma: frío, intocable, sin alma.
Al otro lado de la ciudad, Paige Taylor es la preciada "Lengua de Seda" del Crimson Circle. Aunque inocente de corazón, ha sido entrenada desde la infancia para ser la traductora y negociadora perfecta, sus habilidades en idiomas y diplomacia son sus armas en un mundo que desprecia pero del que no puede escapar.
Sus caminos se cruzan durante una reunión de alto riesgo que sale terriblemente mal. Con vidas en juego y lealtades puestas a prueba, Paige y Jaxon se ven obligados a trabajar juntos para arreglar el desastre y descubrir quién los traicionó a ambos. A pesar de su odio mutuo, un giro del destino los une más de lo que cualquiera de los dos quisiera, hasta que un momento que enciende una obsesión en él desafía todo lo que pensaba que era.