LAS MENTIRAS ENTRE NOSOTROS
1.1k Vistas · En curso · zainnyalpha
Su boca reclamó la mía, feroz e implacable, robándome el aire de los pulmones. Mis palmas se estrellaron contra su pecho, pero en lugar de apartarlo, me descubrí aferrándome a las líneas duras del músculo bajo su camisa.
—Sabes a pecado —murmuró contra mis labios antes de arrastrar la boca por la curva de mi cuello.
—Damien…
—Mírate, temblando por un hombre que juraste que odiabas. —Sus dedos t...
—Sabes a pecado —murmuró contra mis labios antes de arrastrar la boca por la curva de mi cuello.
—Damien…
—Mírate, temblando por un hombre que juraste que odiabas. —Sus dedos t...

















































