El príncipe Justus y el pícaro
217 Vistas · En curso · Samantha Dogan
—Ella es mi compañera. Deberías sentirte afortunado de que no la traje directamente aquí— respondo, curioso por saber a dónde va a llevar esto.
—¿Ella es tu qué? ¡De ninguna manera! No puede ser tu compañera. No puedes tener a una renegada como compañera— la vena en la frente de mi padre había comenzado a palpitar.
—Bueno, si se le permite unirse a la manada, entonces no será una renegada. Podrí...
—¿Ella es tu qué? ¡De ninguna manera! No puede ser tu compañera. No puedes tener a una renegada como compañera— la vena en la frente de mi padre había comenzado a palpitar.
—Bueno, si se le permite unirse a la manada, entonces no será una renegada. Podrí...

















































