MILLONARIO IMPOSTOR

Descargar <MILLONARIO IMPOSTOR> ¡gratis!

DESCARGAR

Capítulo 7 Tentar

—Que extraño, no vino ni dijo nada —murmuró Kev, nos habíamos acostado luego de un largo espectáculo. Pero Luke no había dicho absolutamente nada de milagro. Eso es extraño. En fin, al menos se que me va a dejar en paz en mi sexualidad.

—Creo que lo que le dije en la cena lo dejó quieto. A como debe de ser. —alardeé.

—¿Segura?

—Claro, que se vaya olvidando que puede mandarme como si el fuera mi dueño. La que manda en esta casa soy yo, en la empresa soy yo. La única que se quedará con todo seré yo. Luke no aguantará este año, yo se por que te lo digo.

—¿A que te refieres?

—Es solo una intuición —le dije, bostezando—Tengo mucho sueño, buenas noches, cariño.

—Descansa, cariño, mañana será un día largo —Kev me besa la frente y cierro mis ojos. A pesar de ser novios nosotros no teníamos sexo seguido. Era extraño pero Kev así lo quería. Además de que éramos más como mejores amigos que novios y eso a veces me entristecía.

Estaba durmiéndome cuando escuché voces. Abrí los ojos del asombro y miré a Kev. El también las había escuchado. Voces en el pasillo. De mujer. Eran risitas. No creo que sea Lupe o Sara.

—¿Quien es? —pregunté más para misma. Luego en la habitación de al lado, o sea donde estaba Luke se escucharon las mismas voces.

Abrí los ojos de par en par al darme cuenta de algo. ¿Será posible? ¡Esto es el colmo!

—¿Tu hermano postizo trajo a prostitutas? Creo que le hemos dado ganas. —se burla Kev.

El tic en mi ojo volvió.

—Esto no se va a quedar así. —le hice saber, saliendo de la habitación.

—¡Amanda, espera, déjalo! Ese es su asunto.

Toqué la puerta repetidas veces hasta que una de las mujeres abrió.

—Luke, te buscan —le dijo una de ellas. Luke estaba en la cama con otra de las chicas. Ella lo estaba besando en la boca. ¡En la boca! Sentí una rabia que no pude explicar. A veces se me mete el diablo.

Estas zorras están en mi cama, en mi habitación, dejando sus asquerosos fluidos.

—¡Luke! —exclame, entrando. Quite a la chica que tenía encima suyo del cabello y la separé de él.

—¿Que demonios te pasa, estupida? —me espetó su amiga.

—Ustedes dos lárguense de mi casa ahorita mismo —les troné los dedos. Tomé sus bolsos y se los lancé.

—Tu no nos contrataste, estupida, mejor vete y dejamos en paz. —demanda una de ellas.

—Si, Amanda. Regresa a tu habitación. Ya disfrutaste tu ahora déjame disfrutar a mi —dice Luke, tomando de la cintura a una de ellas y dándole un beso en los labios.

—Lárguense o llamo a la policía y las acuso de ladronas. ¿Ustedes saben quien soy yo? Amanda Grayson y las puedo hundir en la cárcel así que mejor lárguense y nunca vuelvan a poner un pie en mi casa. —espeté, tomándolas de los brazos y sacándolas de la habitación. Las mujeres venían haciendo escándalo.

—¡Esto no se va a quedar así!

—¡Esta humillación te saldrá muy caro!

—Ustedes no saben con quien se metieron —les dije cuando las saque fuera de la casa. Cuando me lo proponía podía ser muy mala. Y es que algunos me conocen por ser prepotente y un poco vanidosa. La vida me ha hecho ser así. —Esperen el citatorio para verme en los juzgados, estupidas. —les cerré la puerta en la cara y me volteé.

Miré a Kev, quien estaba viéndome de brazos cruzados. Luke estaba al inicio de las escaleras con una cara de satisfacción y yo recién me había dado cuenta de lo que había hecho.

—Kev...

—¿Por qué lo hiciste?

—Porque yo no tolero putas en mi casa —espeté—Y menos en mi habitación. Esto no es un burdel. Tu me conoces muy bien, Kev.

Kev solo asintió.

—Creo que mejor me voy y hablamos mañana. Necesitas tranquilizarte un poco, ¿si? —se despide, dándome un beso en la mejilla. —Descansa. —dicho eso abrió la puerta y salió.

Yo me quedé confundida.

—Bravo, Amanda —aplaudió Luke—Estabas demasiado celosa, ¿verdad?

Sentí algo en mi pecho cuando dijo eso.

—¡No seas ridiculo! —bramé, subiendo las escaleras. —Ya has escuchado por qué lo hice. —entré a mi habitación y me monté a la cama—Puaj, apesta a perfume barato.

Luke se rió.

—Acéptalo que te pusiste celosa.

—Ni en tus sueños pasará eso. Cambia las sábanas mejor o me voy a la otra habitación.

—Linda mandona —saca otro edredón del ropero y lo empieza a acomodar. Cuando ya estuvo puesto me acosté de nuevo. Luke se acostó también pero siempre manteniendo la distancia. —Por cierto, te salió bien tu actuación de tener sexo falso con tu novio. Casi me la creo.

Abrí los ojos de par en par. Suerte la mía que no podía verme porque me había sonrojado. ¿En serio no se creyó lo de Kev y yo? ¿Tan malo fue?

—No digas estupideces y déjame dormir.

Soltó risitas.

—Oh, Kev, ¿donde aprendiste a hacer eso? —se burló, imitando mi voz.

—¡Ya deja de imitarme! —le lancé un almohadazo. —Mejor me voy a la otra habitación.

—Está bien, ya me calmo. Duérmete.

Rodé los ojos y me dormí.

A la mañana siguiente sonó mi alarma. Tenía tanto sueño que me debatí en si era necesario levantarme temprano e ir a trabajar. Es decir, por algo soy la jefa y puedo llegar tarde si quiero. Si, es mejor llegar tarde.

Esta tan rica la cama a estas horas. Me acomodé un poco más pero sentí algo pesado en mi cintura. Abrí los ojos con pesadez y miré lo que había allí.

Rodeando mi cintura estaba un brazo... ¡Luke! Sentí mis mejillas arder al sentir su brazo rodeando mi pequeño cuerpo. ¿En que momento pasó esto? ¿En que momento se cruzó a mi lado? Aunque... en realidad había sido yo quien se cruzó a su lado, mi lado de la cama estaba vacío y me había arrinconado hacia el. Luke estaba en la orilla. Sentí su respiración tranquila en mi cuello... eso me hizo trabar grueso.

¿Por qué se siente tan bien? ¿Debería actuar como si estuviera dormida? Y así poder seguir disfrutando de este momento aún más. Dios, creo que necesito bañarme con agua helada porque estoy sintiendo deseos que no puedo sentir. Eso me pasa por andar de calenturienta. Okay, admito que Luke está apetecible y que si no se hubiera encargado de hacerme la vida imposible entonces quizás hubiera pasado algo entre nosotros.

Pero la alarma volvió a sonar para mi mala suerte y Luke se removió. Mordí mi labio inferior cuando sentí que apretó mi cintura. ¿Piensa que sigo durmiendo? Apreté los labios para no reírme. Luke acarició mi cintura, su mano bajaba y bajaba hasta mis nalgas.

¿En serio está haciendo eso? ¡Madre mía!

Me repetía a mi misma que odiaba a Luke Grayson una y otra vez para no caer en la tentación.

Capítulo Anterior
Siguiente Capítulo