Capítulo 1 PRÓLOGO
PRÓLOGO
Hola, mi nombre es Arianna Lennox y esta es la historia de mis amores. Me decidí a escribirla debido a que cada mujer que conozco en un evento, un salón de belleza o cualquier otro lugar y le digo a qué me dedico, o se entera por terceros de que soy escritora, comienza a contarme la historia de su vida…
La situación se me da, más o menos así y con mucha más frecuencia de lo que quisiera:
–¿Y usted qué hace?
–Soy escritora.
–¿De qué escribe?
–Drama, romance, puede ser vainilla o muy picante.
–Ay no, si yo le cuento mi vida saca una novela en un momentico, porque a mí me ha pasado de todo.
Apenas asiento con la cabeza, inicia la narración, aunque debo confesar que sí he sacado algunas ideas de sus experiencias, no obstante, ninguna de esas revelaciones me ha llevado a una historia completa, así que sigo confiando en mi imaginación, sin dejar de anotar cada detalle relevante de lo que me cuentan.
Entonces llegué a ese punto en el cual tengo una libreta con docenas de detalles de historias increíbles, según las describen esas mujeres de las que les hablaba en líneas anteriores, pero una noche estuve revisándola hasta muy tarde y me quedé dormida…
En la mañana tenía muy fresco el sueño que había tenido, en el cual había escrito un libro donde tenía plasmada una buena parte de mi vida, sobre todo la más reciente donde he puesto mis sentimientos y mis convicciones en franco enfrentamiento, incluso bajo la deducción de que el destino lo puso en mi camino.
De acuerdo al sueño, me había reprochado a mí misma el haber considerado escribir sobre la historia amorosa de alguien más cuando yo tenía vivencias que también eran dignas de plasmarse en unas páginas, así fue como comencé a escribir para darles a conocer mi vida amorosa…
Hablo de lo que decidí identificar como mis romances más importantes, los que me marcaron, además de ser la razón por la que cada día sonrío ante el sol de la mañana y suspiro ante la luz de la luna.
No me reservo nada, describo las cosas como las vi, como las sentí y como sucedieron; las decisiones que tomé se basaron en mi propio criterio, si bien seguí algunas recomendaciones, otras, simplemente las cuestioné y no las llevé a cabo; no cambié el nombre de las personas porque de lo contrario no sería una historia real o al menos eso pienso.
¿Saben?, sería muy gracioso que luego de escribir historias creadas en mi imaginación y que se han hecho famosas, incluso un par de ellas fueron llevadas al cine; esta, mi historia real, quedara hundida en el olvido, sin embargo, seguiré adelante y voy a contarles todo.
Ahora puedo decir con total certeza que las ilusiones te llevan a cometer errores, que el amor bonito sí existe, que no hay un patrón para enamorarse y tampoco un plazo, puede ser en un minuto con la primera impresión o incluso durante una hora de conversación agradable, por otro lado, alguien dirá que lo ideal sería que ambos se tomaran un poco más de tiempo, sin embargo, no es una regla que muchos siguen.
También puedo afirmar que yo encontré a un hombre que me hizo dudar, me hizo temer y al mismo tiempo era con quien quería dar el salto de fe que, en algún momento de la vida, puede que nos toque hacer.
Esta historia la escribo honestamente y de verdad…, espero que no me juzguen muy duro, mi intención es que disfruten de la lectura mientras conocen a mis amores reales.
Lo principal que quiero destacar es que, contra todo lo que alguna vez pensé, cuando conocí a un hombre que me “movió” el piso, me lancé con todo, me convertí en la mujer que había imaginado en mi mente, pero que, al principio, también oculté porque creí que no me atrevería, una mujer lanzada y apasionada que finalmente me ubicó en el papel de “Amante”.
Por eso decidí que el título fuera ese, “LA AMANTE”, porque me definió por un tiempo importante y, aunque internamente llegué a rechazar ese estatus, serlo fue lo que me llevó a lo que hoy tengo.
