Juego de amor

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Capítulo 7 Ocupar su lugar

Mónica.

Voy llegando a la casa muy exhausta de tanto estudiar, tocó la puerta tres veces para que sepan que llegue y me abran la puerta necesito descansar, viene  Lilia, y me abre la puerta,  ella siempre es muy especial se preocupa mucho por Monserrat y yo.

—Niña Mónica siga, le preparo algo de cenar—, me sonríe de una manera muy tierna.

—No te preocupes no tengo hambre, quiero descansar  han sido días muy difíciles y no puedo dejar de pensar en mi hermana me preocupa mucho—, Agachó mi mirada y de mis ojos caen lágrimas incontrolables.

Voy subiendo las escaleras,  quiero ver  a mi papá, pero extraño tanto a mi hermana a veces siento odio y repugnancia por mi papá por todo lo que le ha hecho a Monserrat,  voy caminando por el pasillo hasta llegar a la habitación de Monserrat  ver sus cosas me hacen sentir impotencia y frustración por no ayudarla, ella  merece que le pase  lo mejor del mundo es una muy buena persona, no merece estar viviendo lo que le está tocando vivir por culpa de mi papá, desde que se murió nuestra madre Monserrat  ha estado muy pendiente de mí, no puedo contener el llanto mis lágrimas salen sin darme cuenta y llenan mis ojos de mucha tristeza.

El dolor que siento no lo puedo expresar con palabras, extraño mucho a mi mamá desde que partió,  nuestras vidas han tenido un gran espacio vacío sin llenar, pero mi hermana Monserrat  no merece sufrir, lo que mi papá le está haciendo no es justo ella merece tener al lado a un hombre que ella amé inmensamente con todas las fuerzas de su corazón y que ese hombre la amé de la misma manera y  de una forma más fuerte, que ella sea todo para alguien.

Monserrat merece eso, siento mucho dolor al saber que mi hermana ya no vive aquí todo por culpa de mi papá que el hecho no quiso escuchar ni siquiera mis súplicas para que no lo hiciera no le importo nada,  no quiero que le pase nada malo a Monserrat.

Secó mis lágrimas con un paño, y levanto mi frente, ahora voy a ir donde mi papá debe estar en el estudio, escuchando música antigua de la que a él le gusta, es algo aburrida, pero son sus gustos.

Camino hacia el estudio de mi papá, entró al cuarto donde está la biblioteca, y no lo veo por ningún lado, él  debe estar en su estudio, bajo las escaleras y veo la luz encendida, hay está él, mi papá lo observo y está sentado en la silla de su escritorio con su mirada de hombre fuerte y arrogante, aunque es un hombre muy duro lo quiero mucho es mi papá y ha sido muy bueno conmigo, observo que él tiene en su mano una copa llena de Whisky.

Está mirando el trago de una forma muy pensativa y al parecer preocupado eso parece, no creo que sea por lo que le hizo a mi hermana Monserrat ha hecho de la manera más humillante, eso me dolió y duele mucho en mi corazón, me quedo cinco minutos observando a mi papá y veo que toma de una manera muy descontrolada, él no sabe el sufrimiento que estoy cargando dentro de mi corazón por mi hermana Monserrat.

La extraño y la quiero mucho. Bajo las escaleras y llegó dónde está mi papá con cara de angustia, tampoco sé cómo seguir ocultando la relación qué tengo con Carlos Manuel mi papá no va estar de acuerdo que mi novio sea el jardinero de la casa él siempre a querido que nos involucremos con personas adineradas y de alta sociedad, pero el amor que siento por Carlos Manuel es muy fuerte y sobrepasa todas las barreras, es mejor que vaya ya mismo hablar con él se ve muy mal.

—Papito porque estás tomando tanto sabes que no es sano para tu salud y tampoco me gusta, además te noto muy preocupado, deberías irte a la cama y descansar un poco lo necesitas estás muy agotado —, le sonrió y no puedo evitar que  mis ojos se inunden de lágrimas—, no puedo soportar más verte beber,  con mi mano tomo su copa de Whisky y se la quito

—Hijita no puedo más tengo muchos problemas que no sé cómo los voy a solucionar me siento muy mal no sé que hacer déjame solo mejor las copas de Whisky me hacen ahogar mis más profundos dolores Mónica—, él se pone  a llorar y me da un abrazo muy fuerte.

—Papá no puedo verte así dime qué te pasa yo te ayudo, sabes que puedes contar conmigo cuéntame qué pasa, tu sabes que el amor que siento por ti sobrepasa muchas barreras y es capaz de lo que sea porque te amo papá—, tomó su mano y la acarició con la mía mientras le hablo, expresando que todo va estar bien.

—Mónica hija estoy muy preocupado porque tengo que pagar una suma de dinero muy grande, y la única forma de pagar todo ese dinero sería vendiendo todo lo que tenemos y tu sabes que a tú mamá le costó mucho conseguir todo, no se que voy hacer este problema lo género Monserrat,  por culpa de tu hermana eso me tiene muy dolido, ella no mide las consecuencias de las cosas que hace todo lo acomoda a su conveniencia, hasta a ti te intenta manipular ella sabe como porque tú eres muy noble y buena hija, y  sabes que es lo peor Mónica que a tu hermana Monserrat no le interesa lastimarme a mí su padre por eso estoy así mi vida—, él me mira a los ojos y acaricia mi cara.

—Papá dime en qué te puedo ayudar yo, en lo que sea lo importante es solucionar las cosas, lo único que importa es que tú estés bien—, le guiño un ojo y coloco mi mano sobre su mano.

—Gracias hijita sabía que podía contar contigo siempre supe que tú ibas a sacar la cara y ser más inteligente que Monserrat—, me abraza fuerte.

—Cuéntame lo que necesitas, te aseguro que todo estará bien, de cualquier problema vamos a salir si estamos juntos en todo, somos una familia—, le sonrió.

—Mónica lo que tienes que hacer es muy fácil hija,  tienes que ocupar el lugar que tú hermana no quiso y dejó tirado,  necesito que lo más pronto posible te cases con Alberto Cáceres—, cruza sus y alza la mirada hacia mí mostrando soberbia.

—Pero papá—, mis ojos se inundan de lágrimas al escuchar las palabras de mi papá no puedo creer lo que me acaba de decir, no logro asimilarlo—, perdóname papá no puedo estar más acá me tengo que retirar.

—Mónica acuérdate que es un sacrificio por amor, somos una familia y la familia se apoya no valla hacer igual de inconsciente como tú hermana  yo sé que tú eres diferente a ella, además Alberto es un buen hombre, es muy prestigioso y viene de muy buena familia, no puedes ser más afortunada—, él sonríe.

—Permiso papá no puedo estar más acá, no soporto más escuchar lo que dices, no somos una mercancía, un objetó.

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