Ira

Descargar <Ira> ¡gratis!

DESCARGAR

Capítulo 5 Lanzar la bola

Centro de entretenimiento militar: Aegis

Campo de entrenamiento de despliegue

Al final de la mañana

Gaia Nikopoulos

Por un instante me siento tentada, algo dentro de mi se enciende sin que pueda apagarlo a voluntad propia. Este cuerpo está en modo descontrol y no estoy pidiendo hacer nada.

Kairos sostiene esa sonrisa socarrona que empieza a ser molesta.

Baja la vista hasta mi cuello, como si pudiera percibir que se me han disparado las pulsaciones. Esa es mi señal. Es mi tiempo de parar esto.

—Vaya, ahora lo entiendes, ¿Cierto? Estás cachonda.

—Esto que haces es abuso de poder —desvío sus intenciones.

—Entre tu y yo no hay  ningún abuso, tenemos cuentas pendientes vamos a saldarlas —aprieta su rodilla contra mi centro.

—¿Me estás diciendo que será solo una vez?

—Por supuesto—ruedo los ojos —, ¿ no pensarás que me casaré contigo después de echar un polvo?

—Eres despreciable .

—Pero follo bien.

—No me consta.

—Te constará está misma noche.

Le empujó para quitarme lo de encima pero no cede, solo me da algo de espacio. Está fuerte y es como abrazar una bola de hierro. No me extraña que sea el mejor del maldito Aegis. Incluso por encima de Drago.

—Que imbécil eres —bramo.

—Toda la culpa es tuya —me reclama tan cerca de mi boca que por poco no me besa —. Tu  podías haber sido mía ayer y esto no sería ya cuestión de honor como lo es ahora, lo has vuelto eso, me hiciste hacerte una promesa y has venido a cobrarme la es todo culpa tuya.

—Vete a la mierda y suéltame de una jodida vez.

Tiene razón aunque no se lo digo. Pero la culpa es del jodido Marek, si me hubiera dejado ver una foto de Kairos lo de anoche no habría sucedido jamás. Al menos no así. Ahorae he vuelto la carnada de este cazador.

_Asumo que eso a un sí a la primera opción  —asiento y se aleja un poco.

—¿Acaso hay remedio?

Esa pregunta es más para mí que para él. Reconozco que me ha dejado sin salida. Sí, no tengo otro remedio. Si digo que no me saca de la ecuación en menos de lo que tardp en volver a respirar pero si digo que si, al menos sigo en el juego, ya veré como me lo quito de arriba y si hay que follar pues se folla

No creo que deje tanta huella en mi como lo otro.

—Corre gatita, corre —recojo mis cosas bajo su atentaorada y añade divertido —... mientas puedas.

Pues eso. Salgo andando para conseguir mi cupo en el equipo y mientras pienso que tal vez no pueda esquivar sus balas para siempre. Esto se ha convertido en un juego para él y no acabará hasta que tenga lo que busca. Si tiene razón en algo es que si ayer me lo hubiera fallado sería mucho mejor este día para los dos. Yo no tenía este problema y él, ya habría demostrado su punto. Pero ahora tenemos un polvo con demasiadas expectativas pendiente.

Tampoco pasa nada. Un polvo más o uno menos no es nada. Pero es que no,  ni de coña. No con él, no con él jodido Kairos Markovich.

Mi mente va de una pinta a la otra. Y mientras tanto sigo corriendo. No queda nada.

De momento he ganado tiempo y he aprendido a cuidar mejor mis espaldas, quizás esto se repita. A partir de ahora debo estar mucho más desconfiada.

Mientras corro algunas risas me detienen... Ya solo tengo que saltar un árbol para caer el cauce cuando veo a la puñetera Sunshine abrazando a Kairos casi a la orilla del rio pero escondidos entre la maleza.

¿Esto que es?

¿Acaso es su puta y por eso me mandó a mi primero, para ponerme en los brazos de él?

No me lo puedo creer.

Por eso conocía tanto sobre él y el Drago. Quizás sea su zorrita y la tenga para conseguirle ligues.

Pero no, no puede ser eso. La forma en que lo abraza es demasiado posesiva. No creo que si le ama, me haya puesto zancadilla para entregarme a él.

Entonces no sería su amante sino algo más...

¿ Qué cojones es esto?

Tengo que averiguarlo todo.

Salto  la distancia que me queda para acabar el ejercicio y llego primero que el resto al puto río.

Las dudas siguen rondando mi cabeza y cada vez sonenos claras las posibles soluciones.

Miro el reloj y me quedan diez minutos. Algunos empiezan a llegar y aprovecho para mirar en mi móvil encubierto el mensaje que me llegó hace una hora de Marek, no he podido mirarlo pero meuero de ganas.

Despliego la imagen que me envía y en ella hay una foto de Athena, Drago y Kairos juntos, tirados en la arena de alguna playa.

¡Esto no puede ser verdad!

Abro más la imagen y mis ojos y siento una presión en el pecho cuando sigo mirando lo que sigue, detalles de ellos tres. Los malditos detalles de la relación entre ellos.

Esto s una jodida mierda.

Releo los nombres y siento ansiedad y taquicardia.

Kairos, Drago y Athena Markovich. Son putos hermanos.

Ahora lo veo todo claro.

Ahora entiendo por qué ellos se abrazaron así, ahora puedo ver qué quizás saben quién soy y ella me puso en su camino. Puede que tengan una estrategia para mi, no lo sé. Esto s demasiado confuso.

Aunque, en realidad no lo sé. Es muy raro que ellos sepan quién soy cuando Drago no siquiera fue capaz de reconocerme. Me miro a los ojos y no vió nada en ellos. Si él me hubiese reconocido me habría dado cuenta.

Pero y si... ¿Y si es parte del plan? ¿Y si lo tienen tan controlado que está de su parte y me están dejando entrar en la madriguera para acabar conmigo desde dentro?

Tengo que restructurar todo...

No sé si Drago me haya reconocido y esté fingiendo pero yo sí sé quien es él y lo que he venido a hacer aquí. Soloe queda averiguar los otros dos en q

ué posición juegan... Antes de lanzar la siguiente bola.

Capítulo Anterior
Siguiente Capítulo