Capítulo 3 Directo al infierno
La cena que preparó Ma, estuvo rica además que le agrega cúrcuma y eso le da un toque delicioso a todo.
Ya estoy acostada en la cama y aprovecho para leer un capítulo de bestia sigilosa, me encanta la parte donde Lara le dice a Milton que lo ama, ojalá tuviera un novio así, pero que no sea traficante de órganos.
Ya el capítulo llegó a su fin y como siempre me toca esperar a que la autora actualicé, odio esperar... pero sus razones tendrá hay que entender también.
Mís ojos empiezan a cerrarse de apoco y el sueño ataca en dormirme, no quiero dormir tengo que ver a qué horas llegará el vergajo de Thiago, tengo que dejarle las cartas claras, el apenas es un niño y merece unas buenas nalgadas.
Miro hacia el techo y el ventilador solo da vueltas y vueltas y eso me causa más sueño.
Ya no aguanto más, mis ojos ya están a una pizca de ser cerrados cuando escucho la risa de mi hermano y eso me despierta por completo, de inmediato me levanto de la cama y colocó mis zapatillas...ya verá ese niño lo voy a corregir no me gusta que haga esperar a mamá hasta tarde.
Me asomo en la ventana y veo a Thiago tomado de las manos con un chico más alto que el y detrás suyo está un auto blanco.
¿Que es todo este espectáculo? y en plena calle, no mijo, mi madre aún no acepta tu destape pero tampoco tienes que ser tan frentero y descarado.
Enroscó mis puños voy a darle sus buenos madrasos a Thiago para que respete qué tal si mamá ve esto, se va a morir de un paro.
Salgo de mi cuarto escaleras a bajo y noto que mamá ya se me adelantó, la pobre está asomada a la ventana llorando en silencio al ver a su hijo menor besando a otro chico.
Me siento a su lado y le doy un abrazo.
–Miralo hija–los señala–esta besando a ese chico, ¿no se que hice para merecer este castigo?
–No mami, no es castigo son cosas de la vida que hay que aceptar.
–Pero no es fácil, pensé que tenía un hijo varón pero resultó ser una más como nosotras.
–Asi es, pero no deja ser un humano y hay que respetar su decisión.
–Es cierto, de igual su Felicidad también es la mía, ahora solo me toca aceptar a mi hijo, a mi querido y pequeño hijo.
Por otro lado
–Señor lember me dio mucho gusto que aceptara mi oferta–dice el CEO de la compañía Lollipop, su empresa se encarga de impulsar la moda para las personas LGBT ahora seremos socios del mismo negocio el contrato se firmó por dos años.
–Pues claro de igual nos beneficia a ambas empresas, ahora solo toca esperar que lo que hablamos se lleve a cabo.
–Por supuesto señor lember–se echa a reír, la mesera del bar nos interrumpe ya que nos avisa si vamos a pedir otro Tequila amargo.
–Sirva otro–dice el CEO, cuyo nombre es Sam.
–Yo paso señorita–digo terminando de un sorbo mi vaso, últimamente no me sienta tan bien el alcohol, antes lo bebía como agua.
.
– Ma, solo déjalo más tarde o mañana hablaré con el...
– No hija, ya entendí que él es mayor de edad y puede hacer lo que quiera.
– Ma, ve y acuéstate debes estar cansada, además son las dos de la madrugada.
Antes de que mi hermano entrara a casa ya mi madre y yo estamos en nuestras habitaciones realmente me da lo mismo si mi hermano es gay o no.
Ya este día y me levanto debido a Los Fuertes ruidos de mi vecina de al lado quién todas las mañanas empieza a pelear con su esposo.
Así son todas las mañanas.
Me levanto de la cama un poco cansada, pero con la mentalidad positiva lista para trabajar y llevar el pan de cada día a mi casa escaleras abajo veo a mi madre sentada dormida en la mesa claro la pobre anoche ni durmió.parece que Thiago ya se ha ido ya que el olor de su perfume deambula por toda la sala.
No sé exactamente a dónde se dirige tan temprano de igual no me importa saber.
Hago mis necesidades y luego me visto me pongo lo más cómodo que veo y es este conjunto azul es mi favorito.
Ya en el estante no hay harinas ni levadura para preparar las galletas, anoche no pudimos hacer ya que todo se acabó, ojalá Dios quiera y con los seis paquetes que tengo alcancen para otra vez comprar más productos.
-¡Mamá!voy de salida, échame la bendición.
– Si hija espérame–dice ella despertando de ese sueño tan delicioso que tenía, no puedo irme sin su bendición.
Con la bendición echada salgo con todas las de la ley a vender mis galletas, ahora que lo recuerdo la profesora Hirman me dijo que mi examen era el único que había salido bien, bueno no es que sea la mejor de la clase es solo que tengo memoria fotográfica y esa es una de mis cualidades...oa lo mejor es lo que me identifica como la mejor según yo.
Saludo a varios vecinos del barrio y sigo mi camino hacia los semáforos ya llevo un par de años trabajando en esto, y creo que me va super bien.
Hasta ahora no he tenido problemas ni peleas con los otros vendedores ambulantes al contrario nos ayudamos entre todos.
Llegó a la calle Bolívar y veo yigir.
Él es un completo amor es muy educado y amable de hecho me regala almuerzo ?
El cual lo prepara su querida esposa...él tiene 38 años y vende productos de aseó y dulces.
– Hola pequeña dilara–dice emocionada.
– Hola yigir
– El día de hoy está perfecto para las ventas ¿no crees amiga?–no sé porque, pero hoy hay más autos que de costumbre.
– Si está perfecto–dicho esto ambos reímos ya trabajar se dijo, me acerco a varios autos y ofrezco mis galletas, bueno hay que aclarar que no todo el mundo baja sus vidrios para comprar y eso es válido.
Hasta ahora vendio solo una galleta, pese a que hay muchos autos.
Ya son las doce del día y el sol está súper caliente, mi rostro arde y mis pies duelen...tengo que comprar nuevamente el bloqueador solar el cual ya se me acabó.
Espero que el semáforo cambie nuevamente para otra vez ofrecer mis productos cuando se arrepientan de escuchar las bocinas de los autos de policía, ¿qué está pasando?todos los autos dan permiso para que las patrullas entren, miro a mi izquierda y veo a los vendedores correr a toda marcha, yigir recoge todos sus productos hasta deja varios en el piso y sale corriendo mientras me grita.
–¡Corre dilara!¡nos echan la policía!–mierda esto es malo, empiezo a correr como puedo, aquí en Estambul no aceptan que los vendedores ambulantes vendan en las calles, eso es como si fuera un delito ya que estos negocios se prestan para malos entendidos como: robar a los conductores, vender sustancias entre otras, pero obviamente yo no soy así soy una chica pura y limpia ante eso.pero bueno la ley es para todos, sean malos o buenos.
Luego de correr y correrme oculto en una esquina donde está barriendo una anciana en su terraza.
Salgo de la esquina, disimuló y camino como si nada, a lo lejos puedo escuchar las bocinas creo que estoy a salvó.
¿Y ahora qué?es la pregunta que rodea mi mente, sé que lo que hago va en contra de la ley, pero es mi mecanismo para sobrevivir ante la pobreza extrema que tiene mi familia.
–¡Dilara!¿estás bien?–me pregunta yigir, el luce asustado y su boca es pálida.
– Si, estoy bien, sabes...nunca antes me había pasado está situación.
– Hay amiga siempre hay una primera vez, de hecho, yo estoy acostumbrado.
– ¿Se nota?
–¿Por qué lo dices?
– Por la forma en la que corrías pareces una liebre–el me mira con lastima–¿Te pasa algo?–me pregunta mientras yo miraba mis galletas las cuales están destrozadas luego de haber corrido como loca, me siento triste esto era lo único que sobra para comprar las harinas.
– Bueno en realidad no me pasa nada estoy bien–le digo para tratar de no verme débil, aunque por dentro quiero gritar de la tristeza.
– Eso espero, por cierto, me temo que hoy no almorzaremos, la comida quedó en la calle Bolívar me imagino que los policías están destrozando con lo que quedó.
– Sí, esos malditos policías.
Luego de unas cuantas palabras él se despide de mi con un choque de puños y se va, mi estómago ruge de hambre ya son las dos de la tarde las horas se pasan rápido.
No sé qué decirle a mamá, la verdad no me atrevo a ir sin dinero, ah ?se me ocurre una idea, veré si el vecino de la tienda me fía las harías y más luego se las pago, no quiero preocupar a mamá.
Me sacudo mi conjunto ya que estaba sentada bajo un árbol de mango, sigo mi camino bajo el sol tremendo y la sed que rodea mi garganta.
Llegando a la tienda del señor Donaldo me encuentro con mi hermano Thiago.
– Hermana te estaba buscando– siempre que me busca es para pedir dinero, pero me le voy adelantar.
– No tengo dinero?–con está rabia que tengo por lo que me sucedió no quiero ni hablar de dinero y mucho menos para regalarle a él.
– No hermana, no es para eso.
–¿Si no para qué??habla rápido antes de que te dé tus buenos golpes.
–¿Por qué me vas a pegar?¿que he hecho?–dice con voz de víctima.
– Mira no te hagas la víctima.
–¿Víctima?¿de qué?
– Ayer te vi besando a otro chico.
– Ah, eso...pues normal ¿no crees?soy adulto.
– Bueno lo único que te pido es que seas más precavido, mamá ayer vio todo eso y se quería morir–el me hace callar colocando su mano en mi boca.
– Si, sé que hice mal, pero... "perdón" de hecho estoy en una relación con ese chico, sé que le debo unas disculpas a mamá, pero ahora eso no importa lo que importa es que te tengo un trabajo–es lo mejor que escuchó hasta ahora un trabajo oficial...eso creo.
–¿Trabajo?para mi
– Si hermana, mi amigo o mejor dicho futuro colega cuando esté en las mejores pasarelas de Estambul me ha pedido que le consiga una chica para que le haga los oficios en su casa, algo así como una sirvienta.
– Mmm, no me quiero imaginar qué clase de amigos tienes?.
– Hermana el tipo es muy amable y sobre todo es muy respetado en la sociedad–no me digas que es algún mafioso, pero con la necesidad que tengo no me importa si es mafioso o no, tengo que aceptar el trabajo para poder ver a mamá sonríe y darle de comer, no me atrevo a seguir usando en la calle, me da miedo después de esa correteada.
– Esta bien, lo acepto y donde es.
– No te preocupes apenas le confirme el enviara un auto para que venga por ti–me suena bien la idea–hermana créeme que no te arrepentirás?–en estos momentos él único que está feliz por qué yo trabajé es más el que yo.no sé qué tipo de hombre sea mi futuro jefe pero por la descripción de Thiago es un buen tipo .
más tarde....
–¿Pero que le ocurre?.
–Solo no le lleve la contraria–baja su voz casi que en un susurro–se dice que cuando coge rabia es el mismísimo demonio en carne y hueso, yo no lo he visto gracias a dios pero unos ex trabajadores me lo dijeron, por eso le estoy avisando.
–Mmm, entiendo prometo no llevar su contraria, puede usted estar tranquilo.
–Eso espero....no quiero que una chica tan dulce como usted sea regañada por ese malévolo hombre–¿dulce yo? eso es porque no me conoces, soy como el limón, amargo pero irresistible...
Caminamos hasta la entrada de la casa, y me encuentro con un dulce y tierno gato, bueno eso creo, tiene una cara de aburrimiento.
–¡Cuidado señora, el gato es agresivo!–grita un muchacho que de no ser por su uniforme no habría reconocido que es el jardinero.
–Pues...no creo que sea agresivo, míralo es hermoso–intento tocar al gato cuando siento un primer rasguño en mi mano–¡Auch! este hijo de su madre me ha arrancado un pedazo de piel, que gato más atrevido, escucho las risas del jardinero y el conductor burlándose de mi.
–Se lo dije...el gato era agresivo–repite el jardinero en un mar de risas, yo por mi lado limpio unas gotitas de sangre que salen de mi dedo meñique, ¡OH! ¿que hice? sin pensar limpie en mi vestido y ahora este está medio sucio, no me quiero ni imaginar que dirá mi jefe ahora.
el gato está en el piso mirándome como quien dice: estúpida humada.
–¿Esta bien señora?–pregunta el jardinero, pero está vez su risa se fue a la mierda, está demasiado serio.
–Si estoy bien–¿que le pasa a este? esta pálido, miro al conductor y este está comiendo sus uñas, espera...ambos están mirando para el frente, osea en la entrada de la puerta, dirijo mi mirada hacia la puerta y lo veo, ¿Qué? ¿tayyar? que hace el aquí, no me digas que el...el...sera mi jefe, esto no puede ser.
La pasiva voz de el hace que el silencio que había se volviera más tenso, no sé cuánto tiempo tiene de estar viendo el show que hice hace un momento con el gato.
–Parece que no le agradas a Mochi–dice mientras deja caer su sexi culo en el sofá.
No respondo a lo que dice, solo agachó mi rostro y trago en seco, ¿entonces este es el amigo de Thiago? ¿desde cuándo mi hermano es tan famoso? bueno lo digo porque ser amigo de este hombre no es nada fácil, o eso creo.
–Señor lember con su permiso–dice el chófer y sale de la sala, no sé en qué momento el jardinero desapareció, al parecer uso la teletransportación de Goku.
–¿Dime algo nena?–¡oh maldición! que voz tan pasiva tiene, tan pasiva que si cierro mis ojos me puedo quedar dormida– ¿como es tu nombre?–¿Que le pasa? ¿acaso no me recuerda? él sabe mi nombre de hecho me lo pregunto en el semáforo.
–Mi nombre es dilara–en el momento en el que dije mi nombre el también lo dijo, pongo una cara de asombro, ¿se acordó? el se echa a reír de manera graciosa, nunca antes lo había visto reír, bueno en todas las entrevistas que sale, nunca ha mostrado expresión solo un rostro frío.
–Bueno dilara, ¿me imagino que ya sabes mi nombre o me equivoco?
–No señor, no se equivoca.
–Muy bien, ¿esta bien si te llamo dila?–que confianza ¿no?
–Si señor, no hay problema–su rostro es muy hermoso sin duda está en el top 5 de los hombres más hermosos de Turquía, enserio no se qué comió su madre para dar a luz a tanta hermosura, mira nada mas esa nariz bien definida, y su boca ni hablar es perfecta, si sigo mirando me voy a enamorar de el.
–¿Te ocurre algo dila?–su pregunta me remueve, con razón mi amiga derrite la baba por el, pero como se que el jamás se fijara en una mujer como yo, se me apaga la chispa de enamorarme de el.
–No señor.
–Bueno, cambiando el tema te enseñaré el formato de tu contrato tales como: pagos y permisos, me imagino que ya te dijeron que vas a trabajar interna–¿que? no puedo, mi universidad.
–P-pero.
–¿Disculpa dijiste algo? .
–N-no.
–Prosigo, tu pago mensual será de 6 millones, tendrás permiso cada siete meses para visitar a tu familia–eso es mucho tiempo, pobre de mí mamá–¿Hasta ahora todo bien?.
–Si señor todo bien–miento.
–Ahora vamos con las reglas–esto suena muy mal–las 3 reglas que hasta ahora no ha cumplido ninguna de las ex trabajadoras que he tenido.
.Regla número uno: no me gusta la comida salada–facil, de hecho mi madre es hipertensa, por lo tanto cocinamos bajo de sal.
.Regla número dos: no tienes permitido salir a la calle ni a botar la basura, creo que hay mucha contaminación en la calle, tienes que ser lo más limpia posible. de hecho la basura la bota el jardinero y eso, no me lo dejes entrar, es más del jardín para afuera–¿que le pasa? ¿esta loco? que regla más estúpida.
