CON B DE BESARTE
256 Vistas · En curso · Moly Gaytan
Beire Amaro tenía un objetivo sencillo para el verano: dormir, dibujar, ver series y evitar cualquier obligación que pudiera arruinar sus vacaciones.
Entonces descubre que olvidó completar cuarenta horas de prácticas comunitarias y que, si no las recupera antes de septiembre, puede perder su beca universitaria.
La única plaza disponible está en Marea Viva, un centro de conservación marina donde deberá patrullar playas durante la madrugada.
Y allí está Santino Cervera.
Metódico, puntual y tan responsable que parece haber nacido con una hoja de cálculo bajo el brazo, Santino representa todo lo que Beire intenta evitar. Ella improvisa. Él planifica. Ella abandona proyectos cuando empiezan a asustarla. Él carga con responsabilidades incluso cuando nadie se las pide.
Deberían desesperarse mutuamente.
En cambio, empiezan a buscarse.
Entre tortugas, noches frente al mar, discusiones absurdas, dibujos, celos y besos que siempre parecen quedarse a centímetros de ocurrir, Beire descubre que quizá el problema nunca fue enamorarse.
El problema es que el verano terminará.
Y por primera vez en su vida, Beire podría encontrar algo que no quiera abandonar antes de saber cómo termina.
Entonces descubre que olvidó completar cuarenta horas de prácticas comunitarias y que, si no las recupera antes de septiembre, puede perder su beca universitaria.
La única plaza disponible está en Marea Viva, un centro de conservación marina donde deberá patrullar playas durante la madrugada.
Y allí está Santino Cervera.
Metódico, puntual y tan responsable que parece haber nacido con una hoja de cálculo bajo el brazo, Santino representa todo lo que Beire intenta evitar. Ella improvisa. Él planifica. Ella abandona proyectos cuando empiezan a asustarla. Él carga con responsabilidades incluso cuando nadie se las pide.
Deberían desesperarse mutuamente.
En cambio, empiezan a buscarse.
Entre tortugas, noches frente al mar, discusiones absurdas, dibujos, celos y besos que siempre parecen quedarse a centímetros de ocurrir, Beire descubre que quizá el problema nunca fue enamorarse.
El problema es que el verano terminará.
Y por primera vez en su vida, Beire podría encontrar algo que no quiera abandonar antes de saber cómo termina.












