—Acuéstate conmigo —soltó ella de golpe.
—Creo que estás borracha...
—No estoy borracha. No lo estoy. Sé lo que digo. —Su voz era serena, pero firme—. Necesito sentirme... deseada. ¿O tienes novia?
—No, no tengo.....
—Entonces debes de estar casado —interrumpió Rebecca.
—No estoy casado.
—Entonces, ¿qué te detiene? ¿Qué? ¿No te parezco atractiva? —preguntó, sintiéndose ligeramente avergonzada de que la rechazaran de esa manera.
—No. Claro que no. Yo... yo te encuentro muy atractiva, Becca. De hecho, yo también quiero hacer esto, pero no puedo. No estás en tu sano juicio y me horrorizaría aprovecharme de ti.
—No te estarías aprovechando. Te lo estoy pidiendo libremente. Estoy dando mi consentimiento. Por favor. Solo abrázame, hazme el amor y haz que este dolor desaparezca, aunque sea solo por esta noche. No te estoy pidiendo para siempre....
—No podría darte un para siempre, incluso si eso fuera lo que quisieras...
Antes de que pudiera terminar, Rebecca presionó sus suaves labios contra los de él, cortando sus palabras.
Aquella noche temeraria fue la noche que lo cambió todo.
Rebecca Smith no estaba buscando amor, estaba huyendo del dolor. Pedirle una noche a un desconocido nunca fue parte del plan, pero la soledad tiene una manera de romper las reglas.
Lo que debía ser olvidable se volvió inolvidable... e irreversible.
Ahora, embarazada y enfrentando la amenaza de perder la propiedad de su padre a manos de su falsa hermanastra, Rebecca necesita una cosa para proteger su futuro: un esposo.
Derek Hemsworth tiene sus propios motivos. No cree en el amor, y nunca ha sabido cómo darlo. Pero sin matrimonio, la fortuna de su familia sigue fuera de su alcance. Una esposa en el papel es todo lo que necesita y nada más.
Hasta que el destino da su jugada más cruel de todas.
El día de su boda, Rebecca queda cara a cara con el novio que nunca ha conocido, solo para darse cuenta de que es el mismo hombre que una vez le dio calor. El desconocido que también es el padre del hijo que espera.
¿Qué sucede cuando un error de una noche se convierte en un voto vinculante del que ninguno de los dos puede escapar?