Mía aunque sea mentira
385 Vistas · En curso · Clau
Solo tenía que fingir ser su novia durante tres meses.
No contaba con que él se lo tomara en serio.
Lucia Wilder está a punto de perderlo todo: su estudio de diseño de interiores, su departamento y lo poco que le queda de orgullo. Cuando el billonario Alex Harrington le ofrece una fortuna a cambio de interpretar el papel de su pareja, acepta. Las reglas son claras: nada de sentimientos, nada de sexo y, sobre todo, nada de enamorarse.
Alex Harrington no sabe fingir.
Desde el momento en que la tiene a su lado, algo oscuro y posesivo se despierta en él. Cada mirada ajena, cada sonrisa que ella regala y, especialmente, la cercanía casi fraternal que mantiene con Mateo —su mejor amigo de la infancia— encienden en Alex una obsesión que no está dispuesto a controlar.
Lo que empezó como un contrato se convierte en una jaula de seda y deseo.
Él no la golpea. No la engaña. Simplemente la quiere de una forma que asfixia, que vigila, que marca. Y cuando alguien intenta quitársela, las reglas se hacen polvo.
Porque Alex Harrington no comparte.
Y Lucia está a punto de descubrir que fingir ser suya fue el error más peligroso… y adictivo de su vida.
No contaba con que él se lo tomara en serio.
Lucia Wilder está a punto de perderlo todo: su estudio de diseño de interiores, su departamento y lo poco que le queda de orgullo. Cuando el billonario Alex Harrington le ofrece una fortuna a cambio de interpretar el papel de su pareja, acepta. Las reglas son claras: nada de sentimientos, nada de sexo y, sobre todo, nada de enamorarse.
Alex Harrington no sabe fingir.
Desde el momento en que la tiene a su lado, algo oscuro y posesivo se despierta en él. Cada mirada ajena, cada sonrisa que ella regala y, especialmente, la cercanía casi fraternal que mantiene con Mateo —su mejor amigo de la infancia— encienden en Alex una obsesión que no está dispuesto a controlar.
Lo que empezó como un contrato se convierte en una jaula de seda y deseo.
Él no la golpea. No la engaña. Simplemente la quiere de una forma que asfixia, que vigila, que marca. Y cuando alguien intenta quitársela, las reglas se hacen polvo.
Porque Alex Harrington no comparte.
Y Lucia está a punto de descubrir que fingir ser suya fue el error más peligroso… y adictivo de su vida.













































