¿Es posible que un Alfa maldito encuentre la salvación en una Omega rota?
Cuando, a los dieciocho, el amor de la infancia de Chantelle la elige como su compañera, jamás imaginó que las cosas saldrían mal. Tras cinco años unida al Alfa de sus sueños, Chantelle es incapaz de concebir y la ridiculizan por ser una mujer estéril. Mientras se esfuerza desesperadamente por tener un hijo, su compañero deja embarazada a su hermanastra y la expulsa de su manada. Con el corazón hecho pedazos y sin un centavo, se topa con su compañero predestinado: el Alfa maldito Valens.
De todas las cosas que podía heredar, Valens heredó la maldición de su padre. Impulsado por ella, invade manadas, desesperado por encontrar a su compañera y a quien rompa la maldición. Entonces se cruza con Chantelle, su salvación.
Una noche es suficiente; una noche entre dos desconocidos. Cuando Chantelle despierta a la mañana siguiente de esa noche decisiva, se calza los zapatos y huye, aterrorizada por el hombre con cuya cama se atrevió a compartir. Valens, por su parte, despierta al día siguiente y ve colores por primera vez en décadas, pero la mujer responsable de su mundo lleno de color ha desaparecido de su lado. Presa del pánico, sale a buscarla, llegando incluso a declararla como buscada.
Después de cinco años intentando tener un hijo, Chantelle está embarazada. Pasa de ser una mujer a la que se burlaban por estéril a una futura madre; de ser una loba sin nada a ser quien rompe la maldición del Alfa maldito. Su vida cambia en un abrir y cerrar de ojos, pero con una hermana celosa, un ex que reclama a su hijo y un enemigo que se hace pasar por amigo, ¿cuánto tiempo podrá disfrutar de su nuevo estatus?
Una relación entre dos personas que ven el mundo de manera distinta está destinada a ser turbulenta, pero ¿podrán el alfa y su omega encontrar un terreno común?