Anastasia solía ser la favorita de su padre, hasta el día de su boda con el Alfa Damian del Pack Sangre de Lobo. El hombre al que una vez llamó su compañero, la rechazó delante de la gente, avergonzándola a ella y a su padre, y revelando su sucio secreto de ser una ninfómana. Ante la gente, Damian eligió a la hermanastra de Anastasia, Cassandra, como su futura Luna, destrozando el corazón de la pobre Anna. Por vergüenza, su padre la deshereda y la echa de su casa, sin importarle lo que le pase a su hija. Herida, ella busca hacer que Damian escuche sus gritos y su inocencia, porque ella nunca fue así. Simplemente despertó una mañana fatídica y se dio cuenta de su deseo más profundo de ser tocada. No tenía respuesta para este cambio repentino en ella, hasta que fue a ver a Damian y lo escuchó a él, a Cassandra y a su madrastra, hablando sobre su implicación en hacer de Anna la aberración que es. Con el corazón roto, Anna llora y corre para contarle a su padre lo que escuchó, solo para ser perseguida por los guardias de Damian, quienes fueron enviados por él al captar su aroma. Cuando pensó que este era el final, un hombre apuesto la salva de ser atrapada, asustando a los guardias con solo una mirada. Anna pensó que estaba a salvo, hasta que se dio cuenta de que su salvador era el peligroso Alfa Diego, quien también es un Señor de la Mafia en el inframundo. Ella teme por su vida pero pierde el sentido a sus pies cuando su condición se activa. Todo lo que pudo hacer fue babear por su cuerpo, imaginando a Diego haciendo el amor con ella en el suelo duro. Incapaz de luchar contra esta enfermedad, Anastasia hizo lo que nadie se atrevería a hacer.
Tentar al Señor Alfa.