NOVENTA DÍAS CASADA CON EL MEJOR AMIGO DE MI PADRE
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Martina Echeverría viaja a Las Vegas decidida a ganar el concurso universitario que podría asegurar su futuro como abogada. Lo último que espera es encontrar a Gael, su novio y compañero de equipo, en la cama con Irene, su mejor amiga.
Rafael Beaumont también está pasando la peor noche de su vida. A sus cuarenta años, el prestigioso abogado de divorcios está acostumbrado a controlar cada situación, hasta que Victoria, su prometida, termina su compromiso y lo acusa de convertir el amor en una negociación.
Martina y Rafael no deberían beber juntos. Mucho menos besarse.
Ella es la hija de su mejor amigo. Él es el hombre arrogante que lleva años tratándola como si todavía fuera una adolescente. Sin embargo, una discusión sobre el matrimonio termina frente a una capilla, con un desafío que ninguno está dispuesto a perder.
A la mañana siguiente, Martina despierta casada con Rafael.
Anular el matrimonio parece la solución evidente, pero el escándalo podría costarle a ella su beca y perjudicar la lucha de Rafael por la custodia de su sobrina. Para proteger sus futuros, acuerdan permanecer casados durante noventa días y convencer a todos de que su relación no comenzó como una equivocación.
Solo necesitan vivir juntos, fingir que están enamorados y respetar una regla: no volver a acostarse.
Una regla imposible cuando cada discusión termina acercándolos un poco más.
Rafael Beaumont también está pasando la peor noche de su vida. A sus cuarenta años, el prestigioso abogado de divorcios está acostumbrado a controlar cada situación, hasta que Victoria, su prometida, termina su compromiso y lo acusa de convertir el amor en una negociación.
Martina y Rafael no deberían beber juntos. Mucho menos besarse.
Ella es la hija de su mejor amigo. Él es el hombre arrogante que lleva años tratándola como si todavía fuera una adolescente. Sin embargo, una discusión sobre el matrimonio termina frente a una capilla, con un desafío que ninguno está dispuesto a perder.
A la mañana siguiente, Martina despierta casada con Rafael.
Anular el matrimonio parece la solución evidente, pero el escándalo podría costarle a ella su beca y perjudicar la lucha de Rafael por la custodia de su sobrina. Para proteger sus futuros, acuerdan permanecer casados durante noventa días y convencer a todos de que su relación no comenzó como una equivocación.
Solo necesitan vivir juntos, fingir que están enamorados y respetar una regla: no volver a acostarse.
Una regla imposible cuando cada discusión termina acercándolos un poco más.































