Empañando la imagen de la mafia
821 Vistas · En curso · Amanda Odiakose
Ella miró la taza, luego a él, sin atreverse a tomar un sorbo. Cuando él notó su actitud, inclinó la cabeza, mirándola incrédulo. Dios, este hombre era perfecto.
Él alcanzó el vaso, tomó un sorbo y luego se lo deslizó de nuevo.
—No te preocupes, no enveneno a mis ofensores. Eso sería menos divertido —dijo y ella se estremeció de miedo, agarrando el vaso y llevándolo a sus labios temblorosos, tragando el contenido mientras las lágrimas amenazaban con caer.
—¿Me matarás? —preguntó con una voz quebrada y temblorosa.
—Depende.
—¿De qué?
—Si estás dispuesta a hacer un trato conmigo —dijo, pero esta vez fríamente. Una mirada severa reemplazó la sonrisa en su rostro. Racheal supo de inmediato que hablaba en serio.
—¿Qué trato?
Él alcanzó el vaso, tomó un sorbo y luego se lo deslizó de nuevo.
—No te preocupes, no enveneno a mis ofensores. Eso sería menos divertido —dijo y ella se estremeció de miedo, agarrando el vaso y llevándolo a sus labios temblorosos, tragando el contenido mientras las lágrimas amenazaban con caer.
—¿Me matarás? —preguntó con una voz quebrada y temblorosa.
—Depende.
—¿De qué?
—Si estás dispuesta a hacer un trato conmigo —dijo, pero esta vez fríamente. Una mirada severa reemplazó la sonrisa en su rostro. Racheal supo de inmediato que hablaba en serio.
—¿Qué trato?
















































