Confundí a mi Jefe con un Gigoló
850 Vistas · En curso · Celeste Godoy
Diez años de amor terminaron en la traición más cruel. James la usó para vaciar la empresa de su padre y dejarla en la ruina, confesando que cada beso le causaba asco. Destrozada, Oriana Miers huye a Las Vegas para borrar el pasado con una noche de pecado. Elige al "Gigoló 15" en una aplicación y se entrega a una pasión oscura que no deja rastro en su memoria al despertar. A la mañana siguiente ella se va dejando una propina y un mensaje burlón: «Excelente servicio, Gigoló 15».
Pero no hubo ningún gigoló. El hombre era Adrián Harrison, el CEO más frío e inaccesible del mundo.
Meses después, Oriana entra a una entrevista de trabajo en Nueva York, reiniciando así su vida nuevamente. Al encontrarse con su nuevo jefe, ella no reconoce los ojos que la devoraron en la oscuridad de aquella suite. Para ella, él es solo un extraño autoritario y que está muy fuera de su alcance; pero para él, ella es la mujer que lo usó y lo desechó dejando una "generosa propina". Ante la amnesia de Oriana, Adrián responde con una indiferencia glacial y cruel, decidido a hacerle recordar —de la manera más implacable— quién es el hombre que ahora es dueño de su destino.
Pero no hubo ningún gigoló. El hombre era Adrián Harrison, el CEO más frío e inaccesible del mundo.
Meses después, Oriana entra a una entrevista de trabajo en Nueva York, reiniciando así su vida nuevamente. Al encontrarse con su nuevo jefe, ella no reconoce los ojos que la devoraron en la oscuridad de aquella suite. Para ella, él es solo un extraño autoritario y que está muy fuera de su alcance; pero para él, ella es la mujer que lo usó y lo desechó dejando una "generosa propina". Ante la amnesia de Oriana, Adrián responde con una indiferencia glacial y cruel, decidido a hacerle recordar —de la manera más implacable— quién es el hombre que ahora es dueño de su destino.

