Los Hammingtons
949 Weergaven · Lopend · Park Lilly
Me llamo Diana Hammington.
Hace mil años, mis hermanos y yo teníamos una vida feliz, una que fue muy breve en comparación con la interminable agonía que vino después.
Nuestro padre era un pirata y nuestra madre una bruja, ambos tenían una insaciable avaricia por el poder y en su búsqueda por comandar más autoridad, lograron que el nombre Hammington fuera maldito.
Mis hermanos y yo fuimos condenados a una eternidad de miseria, luchando con poderes que ninguno de nosotros entendía.
Vagamos por la tierra durante siglos y nos convertimos en salvajes, cediendo a la misma bestia maldita dentro de nosotros.
Somos los monstruos que se enseñaba a los niños a temer.
Somos el mal que acecha en las sombras.
Somos bestias rotas, sedientas de sangre, salvajes y feroces.
Somos los Hammington.
En el transcurso de nuestra vida inmortal, vagamos por el mundo en busca de lo único que continuamente se nos escapaba, la felicidad.
¿Encontraremos alguna vez lo que buscamos? ¿O seguiremos siendo víctimas de nuestra propia monstruosidad...?
Hace mil años, mis hermanos y yo teníamos una vida feliz, una que fue muy breve en comparación con la interminable agonía que vino después.
Nuestro padre era un pirata y nuestra madre una bruja, ambos tenían una insaciable avaricia por el poder y en su búsqueda por comandar más autoridad, lograron que el nombre Hammington fuera maldito.
Mis hermanos y yo fuimos condenados a una eternidad de miseria, luchando con poderes que ninguno de nosotros entendía.
Vagamos por la tierra durante siglos y nos convertimos en salvajes, cediendo a la misma bestia maldita dentro de nosotros.
Somos los monstruos que se enseñaba a los niños a temer.
Somos el mal que acecha en las sombras.
Somos bestias rotas, sedientas de sangre, salvajes y feroces.
Somos los Hammington.
En el transcurso de nuestra vida inmortal, vagamos por el mundo en busca de lo único que continuamente se nos escapaba, la felicidad.
¿Encontraremos alguna vez lo que buscamos? ¿O seguiremos siendo víctimas de nuestra propia monstruosidad...?


