Su Precio, Su Obsesión
373 Weergaven · Lopend · moxiestar
—Chúpamela, Rosabella. Para eso es lo único que sirves. Una huérfana sin remedio solo puede soñar con lujos. Mantén tu boca asquerosa fuera de mi aventura… úsala solo para hacer que me corra.
Bella Hale ha conocido el sufrimiento toda su vida. Huérfana a los dieciséis, sobrevive de sobras y desesperación. Hace lo que sea con tal de no morirse de hambre, conservando apenas un poco de dignidad.
Envidia a los ricos: gente que parece inmune a las penurias y al dolor. Y, aun así, se prometió que si alguna vez lograba echarle mano a uno de ellos, no lo soltaría jamás. Ya había terminado de sufrir.
Lucian Rodriguez es todo lo que debería despreciar.
Un multimillonario frío, egoísta e implacable, con poca conciencia y nada de misericordia…
un hombre que sabe sonreírle al mundo mientras mantiene su oscuridad bien oculta.
Sus mundos chocan cuando la hija de Lucian, de cuatro meses, desaparece… y Bella la encuentra.
Lucian no ofrece gratitud alguna… y Bella se niega a dejar pasar la oportunidad. Exige una compensación. No solo dinero, sino seguridad. Una garantía de por vida de que nunca volverá a ser pobre. A cambio, hará lo que él quiera. Su cuerpo. Su vida. Él puede tenerlo todo.
Bella es llevada a su mundo… estrictamente como un trato.
Lo que no entiende es que cuando haces un trato con el diablo, jamás deberías esperar que sea justo.
Y aprenderá demasiado tarde que ser pobre era mucho mejor que pertenecer a Lucian Rodriguez.
Un trato se convierte en obsesión.
La supervivencia en deseo.
El deseo en odio.
El odio en amor.
Ese amor y ese compromiso se convierten en el error más grande y más terrible.
¿El trato desesperado de Bella la destruirá?
¿O ella se convertirá en la destrucción de Lucian?
Bella Hale ha conocido el sufrimiento toda su vida. Huérfana a los dieciséis, sobrevive de sobras y desesperación. Hace lo que sea con tal de no morirse de hambre, conservando apenas un poco de dignidad.
Envidia a los ricos: gente que parece inmune a las penurias y al dolor. Y, aun así, se prometió que si alguna vez lograba echarle mano a uno de ellos, no lo soltaría jamás. Ya había terminado de sufrir.
Lucian Rodriguez es todo lo que debería despreciar.
Un multimillonario frío, egoísta e implacable, con poca conciencia y nada de misericordia…
un hombre que sabe sonreírle al mundo mientras mantiene su oscuridad bien oculta.
Sus mundos chocan cuando la hija de Lucian, de cuatro meses, desaparece… y Bella la encuentra.
Lucian no ofrece gratitud alguna… y Bella se niega a dejar pasar la oportunidad. Exige una compensación. No solo dinero, sino seguridad. Una garantía de por vida de que nunca volverá a ser pobre. A cambio, hará lo que él quiera. Su cuerpo. Su vida. Él puede tenerlo todo.
Bella es llevada a su mundo… estrictamente como un trato.
Lo que no entiende es que cuando haces un trato con el diablo, jamás deberías esperar que sea justo.
Y aprenderá demasiado tarde que ser pobre era mucho mejor que pertenecer a Lucian Rodriguez.
Un trato se convierte en obsesión.
La supervivencia en deseo.
El deseo en odio.
El odio en amor.
Ese amor y ese compromiso se convierten en el error más grande y más terrible.
¿El trato desesperado de Bella la destruirá?
¿O ella se convertirá en la destrucción de Lucian?

