Escapando del Posesivo Príncipe Alfa.
513 Weergaven · Lopend · Angeline
Selene gimió un poco y abrió los ojos para recibir un fuerte acento.
—¿Cómo te llamas, ojos azules?
Una mirada a su entorno hizo que Selene se tapara el pecho con las sábanas.
—¿Qué hiciste?...
Pero esos ojos la sostuvieron. Ella se estremeció cuando él levantó su barbilla. Pronto su cuerpo se llenó de ansiedad, ella tenia que regresar con urgencias.
—Felicitaciones, la Diosa de la luna te ha bendecido para que seas mi compañera para siempre.
Los ojos de Selene se posaron en el tatuaje de su brazo. Él era una raza real. Sacudiendo la cabeza lentamente, Selene hizo que su alma abandonara su cuerpo. Su destino no podía ser aún más cruel. Sus ojos se llenaron en un instante.
Ese chico se inclinó anhelando el calor que ella estaba obligada a ofrecerle.
Ella empuñando sus manos trató de susurrar: —Yo… yo rechazo… —y recibió un fuerte golpe en su mandíbula que la hizo caer al suelo.
Dante miró su mano antes de mirar a su compañera de nuevo.
—¡Qué lástima!
—¿Cómo te llamas, ojos azules?
Una mirada a su entorno hizo que Selene se tapara el pecho con las sábanas.
—¿Qué hiciste?...
Pero esos ojos la sostuvieron. Ella se estremeció cuando él levantó su barbilla. Pronto su cuerpo se llenó de ansiedad, ella tenia que regresar con urgencias.
—Felicitaciones, la Diosa de la luna te ha bendecido para que seas mi compañera para siempre.
Los ojos de Selene se posaron en el tatuaje de su brazo. Él era una raza real. Sacudiendo la cabeza lentamente, Selene hizo que su alma abandonara su cuerpo. Su destino no podía ser aún más cruel. Sus ojos se llenaron en un instante.
Ese chico se inclinó anhelando el calor que ella estaba obligada a ofrecerle.
Ella empuñando sus manos trató de susurrar: —Yo… yo rechazo… —y recibió un fuerte golpe en su mandíbula que la hizo caer al suelo.
Dante miró su mano antes de mirar a su compañera de nuevo.
—¡Qué lástima!

















































