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El Multimillonario Griego Motociclista: Yuri

El Multimillonario Griego Motociclista: Yuri

608 Vistas · En curso · Belladiana17
Su nombre era Yuri Daniel Athanas.

Lo llamaban "El Chico de Oro" del Triada de Alcolytes, una organización universitaria durante el día y un club de carreras clandestinas por la noche.

Como sus hermanos... Yuri Daniel era muy rico, poderoso, atractivo, hermoso y devastadoramente sexy e inteligente.

A diferencia de sus hermanos... Yuri Daniel no dejaba un rastro de corazones rotos a su paso.

Decían que Yuri era un ángel entre todos los otros demonios griegos.

Me gustaba escuchar eso sobre él. Me daba esperanza de que cuando nos volviéramos a encontrar, él recordaría su promesa y la cumpliría.

Me miraría y no le importaría que yo no fuera... Normal.

No le importaría que yo no fuera... Perfecta.

Si él era todo lo que yo rezaba que fuera, me miraría y me amaría.

Como había prometido...
Confundí a mi Jefe con un Gigoló

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2.8k Vistas · En curso · Celeste Godoy
Diez años de amor terminaron en la traición más cruel. James la usó para vaciar la empresa de su padre y dejarla en la ruina, confesando que cada beso le causaba asco. Destrozada, Oriana Miers huye a Las Vegas para borrar el pasado con una noche de pecado. Elige al "Gigoló 15" en una aplicación y se entrega a una pasión oscura que no deja rastro en su memoria al despertar. A la mañana siguiente ella se va dejando una propina y un mensaje burlón: «Excelente servicio, Gigoló 15».
Pero no hubo ningún gigoló. El hombre era Adrián Harrison, el CEO más frío e inaccesible del mundo.
Meses después, Oriana entra a una entrevista de trabajo en Nueva York, reiniciando así su vida nuevamente. Al encontrarse con su nuevo jefe, ella no reconoce los ojos que la devoraron en la oscuridad de aquella suite. Para ella, él es solo un extraño autoritario y que está muy fuera de su alcance; pero para él, ella es la mujer que lo usó y lo desechó dejando una "generosa propina". Ante la amnesia de Oriana, Adrián responde con una indiferencia glacial y cruel, decidido a hacerle recordar —de la manera más implacable— quién es el hombre que ahora es dueño de su destino.
La venganza de la exesposa curvy con el gigoló

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46.1k Vistas · En curso · nieveskarinagd
Nicole Matthews se casó profundamente enamorada de un hombre que no la quería en un matrimonio arreglado, manteniendo la esperanza de que algún día él se terminaría enamorando de ella.
Sin embargo, eso nunca pasó, él solo la despreció, tratándola de gorda y manipuladora.
Luego de dos años de un matrimonio seco y distante, Walter Gibson, el esposo de Nicole, le pidió el divorcio de la manera más degradante.
Sintiéndose humillada, Nicole acepta el plan de su amiga, Brenda, quien le sugiere darle una lección a su futuro exesposo, usando a otro hombre para demostrarle a Walter que la mujer que despreció y trató de gorda, podía ser deseada por otro.
Solo debían contratar a un gigoló.
*
Patrick Collins, ha sufrido una decepción amorosa tras otra, todas las mujeres que han mantenido una relación con él, solo han demostrado interés por su dinero, pues Patrick es uno de los herederos de la familia más rica y poderosa del país.
Él solo desea enamorarse de verdad de una mujer que lo quiera por quien es y no por su apellido.
Y una noche, en un bar, una mujer hermosa, curvilínea y desconocida se acerca a Patrick y le habla, confundiéndolo con un gigoló, esa mujer le hace una propuesta a Patrick fuera de lo común, que le parece muy interesante y no puede rechazar.
Hice un trato con el diablo

Hice un trato con el diablo

952 Vistas · En curso · Yuki Dua
—No tengo suficiente dinero ni poder en este momento, ¡pero definitivamente encontraré la manera de hacer que todos se arrodillen! ¡Haré que todos supliquen! —siseó ella, temblando de ira y frustración—. Haré todo, cualquier cosa... para hacer que todos se arrepientan... ¡incluso si tengo que vender mi alma al diablo! —dijo con determinación brillando en sus hermosos ojos.

El hombre sonrió con malicia. Levantó los dedos y apartó algunos mechones sueltos de su cabello ligeramente despeinado detrás de su oreja.

—Ten cuidado con lo que deseas, señorita. Un cierto diablo aquí podría realmente cumplir tu deseo y reclamar tu alma a cambio.

—Si ese diablo realmente está aquí, preséntamelo, guapo. Me gustaría hacer un trato con él —dijo Eva con una sonrisa burlona.
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