Deseos ardientes
486 Vistas · En curso · quake canary
En cada reino se cuentan historias como mitos, pero en el reino de Genevia, las historias contadas sobre el infame y despiadado hijo del rey, el Príncipe Tegan, sobre su insaciable apetito y deseos, son suficientes para hacer que los hombres caigan de rodillas. Pues es una historia que no conoce familia ni lleva un nombre.
Se dice que Tegan es Lucifer en carne y hueso, porque la oscuridad que reside en sus ojos es temida entre todos los clanes y reinos. Bueno, eso es hasta que conoce a Mayila, quien no es ni real ni posee ningún tipo de poderes mágicos como el resto de los clanes, sin embargo, hay algo más que atrae a Tegan hacia Mayila.
Algunos dicen que puede ser por sus curvas.
Con los dos, de lados diferentes y opuestos de una moneda, Tegan se da cuenta de que hay males acechando en las esquinas. Males que son peores que su insaciable apetito, que él consideraba la peor de todas las crueldades, especialmente cuando la relación entre él y Mayila comenzó a crecer más allá de simples miradas furtivas.
Se dice que Tegan es Lucifer en carne y hueso, porque la oscuridad que reside en sus ojos es temida entre todos los clanes y reinos. Bueno, eso es hasta que conoce a Mayila, quien no es ni real ni posee ningún tipo de poderes mágicos como el resto de los clanes, sin embargo, hay algo más que atrae a Tegan hacia Mayila.
Algunos dicen que puede ser por sus curvas.
Con los dos, de lados diferentes y opuestos de una moneda, Tegan se da cuenta de que hay males acechando en las esquinas. Males que son peores que su insaciable apetito, que él consideraba la peor de todas las crueldades, especialmente cuando la relación entre él y Mayila comenzó a crecer más allá de simples miradas furtivas.







